Río Bogotá

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Por María Camila Mahecha y  Angélica María Pardo 

/ Claudia Borda, directora de la Fundación Al Verde Vivo, habla de la labor y de los proyectos ambientales que adelanta esta organización no gubernamental que trabaja desde hace 20 años para sanar al río Bogotá. En esta entrevista cuenta que no ha sido fácil pero con el tiempo verifica que el trabajo de su organización y el de quienes se han sumado, revela los cambios.

¿Cuál es la misión de la Fundación?

Claudia Borda: Desde que iniciamos, Al Verde Vivo se propuso el objetivo de cuidar y recuperar el río Bogotá, el cual ha sido afectado por la contaminación y la falta de conciencia ciudadana.

¿Por qué crearon la Fundación?

B: La Fundación Al Verde Vivo surgió en 1994. Su fundador Fernando Vásquez y varias personas se inquietaron tras las problemáticas ambientales que estaban afectando a la ciudad de Bogotá en ese entonces. Fue gracias al estudio e investigación que realizamos que se llegó a la conclusión de que la problemática era la contaminación del río Bogotá, y fue así como empezó el trabajo de la Fundación.

¿Cuál fue la investigación que realizaron para conocer la problemática del río Bogotá?

B: Con “La Expedición del siglo XXI” fue posible mostrarle a la sociedad la importancia de la recuperación de las tres cuencas (baja, media y alta) del río Bogotá. Un gran ejemplo es el trabajo que se adelanta en la cuenca alta, que va desde su yacimiento en Villapinzón hasta Cota, donde, aproximadamente 80 kilómetros de este cauce, han sido intervenidos por la Fundación Al Verde Vivo.

¿Cómo llevan a cabo su trabajo?

B: Nosotros nos dividimos en áreas de trabajo. En el área de investigación nos centrándonos en la flora y fauna; en cuanto a la flora, hacemos una investigación de cuáles son los árboles nativos de la región y los apropiados para sembrar a los alrededores del río Bogotá, para así poder llevar a cabo el programa forestal. Con relación a la fauna, en la cuenca alta todavía hay vida de tres especies: el pez capitán, el guapucha y el cangrejo. En el área de educación, nos dedicamos al trabajo con todas las comunidades, ya sea empresarial, comercial e industrial, como también el trabajo en colegios, universidades e interacción cara a cara, con el objetivo de dar a conocer la importancia del medio ambiente y las afectaciones al río Bogotá. En el área de Cambio Climático, se revisan las afectaciones de las emisiones de gases del efecto invernadero con un programa que se llama “La Medición de la Huella Ecológica”. Por último, en el Programa Forestal se incluye una actividad llamada “Ponle corazón al Río Bogotá, Siembra un Árbol”, con el objetivo de alcanzar la siembra de 1.500.000 árboles, de los cuales se han sembrado 196.830 con la participación de empresas y personas particulares que quieren ir a sembrar alrededor de la cuenca alta del río.

¿Qué clase de árboles son los adecuados para la recuperación del río Bogotá?

B: Nosotros venimos sembrando alrededor de 45 especies de árboles, pero el más pertinente para la recuperación del río es el aliso. Este es un árbol más resistente a las inundaciones y a la carga orgánica que actualmente tiene este caudal. Sin embargo, nosotros también sembramos arrayanes, mano de oso, guayacanes y muchos otros tipos de árboles.

Río Bogotá

¿Qué han logrado como Fundación?

B: La Fundación Al Verde Vivo, durante sus 17 años de trabajo, ha logrado la construcción de una sede rural en Suesca (Cundinamarca), la plantación de 196.830 árboles, cuatro navegaciones realizadas por el río, tres encuentros académicos internacionales, más de 250 conferencias realizadas en instituciones educativas, la participación en más de 50 foros sobre la problemática del agua y del río, y la investigación del pez capitán en compañía de la Universidad Nacional y la Universidad Javeriana.

¿Se han observado avances ambientales en la ciudadanía?

B: Se han visto avances, porque cuando nosotros nos centramos en este trabajo, hace 20 años, la gente no sabía de qué estábamos hablando. Después de un tiempo, tuvimos una buena acogida con temas que empezamos a trabajar en compañía de la Secretaría del Medio Ambiente y diferentes universidades. Así mismo, hemos observado la apropiación de las personas con los temas ambientales, pues antes la mentalidad de las personas era: “yo tiro al río y la basura desaparece”.

Como Fundación ¿qué le recomiendan a la ciudadanía?

B: Yo invito a todos los jóvenes a sembrar un árbol, porque cuando uno siembra un árbol, siembra vida. Esto es algo significativo, con este acto están protegiendo y ayudando a cuidar el agua, un recurso tan importante para nosotros.