El día mundial de la radio este año reflexiona sobre el diálogo, la tolerancia y la paz, pero realmente en un país como el nuestro, ante un escenario político y social polarizado, ¿la radio puede contribuir a la construcción de paz?.

Desde dos lógicas de producción de radio diferentes, la radio informativa y la radio comunitaria, queremos abordar esta pregunta inicial y tratar de comprender cómo las narrativas, según el tipo de radio, puede aportar o no en la construcción de Paz desde el otro lado del receptor, desde quienes están frente a los micrófonos.   

Son tres los pilares fundamentales que tiene el periodismo y que le enseñan a los jóvenes cuando estudian la carrera de Periodismo: la objetividad, la neutralidad y la independencia. Lamentablemente, ninguno de esos valores se ha cumplido a cabalidad durante los últimos años, sobre todo desde que se habla de paz en Colombia y en medio de procesos de paz con dos de los más grandes grupos al margen de la ley que ha tenido nuestro país, las FARC (hoy grupo político) y la guerrilla del ELN. Adicionalmente las rivalidades políticas que han propiciado los últimos gobiernos de turno, han enrarecido el panorama con el fenómeno que se refleja tanto en las urnas, como en reuniones familiares en nuestro país, “la polarización”

Vamos desglosando cada concepto para partir de las premisas e hipótesis que puede generar la pregunta inicial; el primer concepto es, la objetividad, que para muchos no existe, ni lo manejan los periodistas en los medios de comunicación, justificando que todos tenemos una forma de ver las cosas y un valor que le damos, y que para otros es una característica que no existe cuando se manejan informaciones dentro de los medios informativos. La objetividad tiene que ver con la forma de contar los hechos sin que el periodista le incluya percepciones, prejuicios, estigmas ni sentimientos personales, que tengan que ver con el sujeto o la noticia en mención. Sobre este tema el periodista José Levy de la cadena internacional de noticias CNN mencionó alguna vez que “todos los periodistas son subjetivamente objetivos, que no tienen la verdad absoluta” y tiene razón.

El segundo concepto que se debe manejar por parte del periodismo es la neutralidad, la cual se refiere a no dejarse llevar por ninguna de las partes de la información, el periodista no puede inclinarse a alguna de sus fuentes y por ende no favorecerla, afectarla o desconocerla a través de la narración noticiosa que esté realizando. El periodismo es como una balanza, debe equilibrar las cargas y no perder de vista los principios de igualdad y equidad. Todo un dilema ético diario y cotidiano.

Sobre el concepto de neutralidad consultamos a tres expertos en medios de comunicación, específicamente en radio. Uno de ellos es Ricardo Galán, periodista, columnista, ex secretario de prensa de la Presidencia de la República y fundador de varios medios de comunicación, quien habla sobre este aspecto y en relación con la radio:

“Para hablar sobre la radio en Colombia en los últimos años, ha contribuido a polarizar el país, se ha convertido en una radio militante, en una radio que toma partido. En lugar de hacer claridad, lo que está generando es mayor enfrentamiento y ha polarizado más nuestro país. Es el medio más influyente en Colombia; hasta el proceso 8000 era una radio imparcial, se buscaba informar desde todos los puntos de vista. Desde esa época para acá, la radio se dividió y el periodismo se ha venido politizando, por ejemplo, en el Proceso de Paz anterior, la radio se dividió entre quienes estaban a favor y contra”.

Entrevista a Ricardo Galán

En los últimos años, la palabra Paz ha sido nombrada, usada y hasta instrumentalizada por muchos en nuestro país según sus intereses, en buena parte, a raíz de los dos Procesos de Paz, el primero de ellos, entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC, el segundo entre el Gobierno de Santos y la guerrilla del ELN, diálogo que quedó condicionado al iniciar el Gobierno de Iván Duque y que rompieron la posibilidad de negociación tras los actos terroristas en la Escuela de Cadetes General Santander y las actividades delictivas en zonas como el Catatumbo y Arauca.

La paz fue la bandera de campaña en la reelección de Santos en 2014, tras el resultado del Plebiscito de octubre de 2016, en el que la mayoría de los colombianos le dijeron NO al Proceso de Paz con las FARC, pasaron unos días y el 24 de noviembre se logró construir un nuevo Acuerdo de Paz (el del Teatro Colón), un Acuerdo sin mayor entusiasmo y con nuevas condiciones, al que se le sumaron los incumplimientos en la implementación de parte y parte.

Ante este escenario, nuestro País se fracturó en dos, lo que dijeron SI y los que dijeron NO, esa dicotomía, se evidenció en la contienda electoral de 2018, en la que Iván Duque fue elegido como presidente de los colombianos, contienda en la que la Paz perdió su significado y esencia y en el imaginario de los que optaron por el NO se asoció con impunidad, falta de mano dura y proliferación de narcotráfico y criminalidad.

Los que optaron por el SI, asumieron nuevas posturas, muchas asociadas a la social democracia, la conservación del medio ambiente, el reconocimiento de grupos sociales históricamente excluidos o invisibilizados, pero frente a promesas difíciles de cumplir e implementar en un país que aun no resuelve problemáticas como el desempleo, la pobreza, la concentración de la riqueza y ante un panorama complejo y que buscaba atemorizar mostrando como referente la geopolítica regional, donde la dictadura venezolana y la difícil situación económica, política y social en el país bolivariano era el fantasma del que todos deberíamos sentirnos intimidados.

A partir de este acontecimiento que marcó una nueva hoja de ruta para el país, Galán sostuvo que a los medios de comunicación en general les faltó profundidad, investigación y claridad en la información que se transmitió y que la neutralidad fue poca, “Los medios de comunicación defendieron el Proceso de Paz, les faltó crítica, les faltó tomar distancia, los resultados se ven hoy. Ahora sí empiezan a rectificar, ahora sí dicen que se exageró. Igual el país y los medios quedaron divididos en torno al Proceso de Paz”.

Ricardo Galán – Foto: Juan Carlos Sierra – Revista Semana

Sin embargo, a pesar de las afirmaciones de Galán, las cifras y la percepción de un nuevo ambiente donde las grandes masacres, los secuestros y la toma de poblaciones ya no encabeza los titulares de la prensa colombiana, y la disminución del índice de victimas mortales a causa del conflicto armado interno colombiano es notoria, se podría afirmar que se siente un ambiente de paz y tranquilidad en el país.

Infortunadamente el asesinato sistemático de líderes sociales, que en su mayoría eran defensores de Derechos Humanos, defensores del proceso de restitución de tierras, denunciantes de grupos narcotraficantes o defensores del medio ambiente, son las nuevas víctimas de un conflicto social y armado que resultó mutando en este nuevo escenario en el que mafias de narcotráfico, minería ilegal, trata de personas y migrantes han impuesto una nueva lógica de confrontación en territorios rurales y entornos urbanos.

La llegada del Gobierno Duque, al menos en los primeros seis meses de mandato no dan luces de una continuidad en procesos de acercamiento y diálogo con Grupos Armados Ilegales, se habla de una reactivación de la política se erradicación de cultivos de usos ilícito a través de fumigaciones, la Jurisdicción Especial para la Paz – JEP, aun no tiene el nivel de Ley Estatutaria, a pesar de que solo hace falta la sanción presidencial y un tema fundamental como la implementación del Acuerdo de Paz de La Habana aun no se cumple en su totalidad.      

El tercer concepto o columna vertebral que se debe manejar en el periodismo se debe hablar de la independencia, la cual, hoy en día, es muy difícil de manejar porque todos los grandes emporios mundiales económicos, religiosos y políticos tienen sus propios intereses en los medios, afirmación en la que coincide Armando Plata Camacho, periodista y creador de varios formatos radiales en Colombia, “Los grupos económicos más poderosos del mundo son quienes tienen los medios de comunicación y eso tiene sus pros y sus contras. En el caso colombiano, hay una gran participación de los medios en la concientización, para que la gente forme su propia opinión, la información tiene dos caras y se deben buscar. Los intereses de los medios son un fenómeno a nivel mundial, todos los grupos de poder tienen medios, las religiones, los grupos políticos y económicos tienen medios. Por ende, es difícil que haya neutralidad en la información”.

Entrevista a Armando Plata Camacho
Armando Plata Camacho – Foto: Caracol Radio

Con estos intereses que se notan en todos los medios de comunicación, no solo en Colombia sino en el mundo y por parte de sus dueños o accionistas, es difícil,  que se pueda entregar la información con independencia, sin tocar fibras sensibles que perjudiquen el futuro económico de alguna empresa, víctima de vulneración de derechos o de algún periodista en especial.

La radio colombiana ha tenido la capacidad de contar la historia del país con sus aciertos y desaciertos, con la capacidad de reflexionar sobre el oficio mismo, recogiendo y capitalizando los aprendizajes que cada generación ha traído consigo, otra orilla no menos importante y que cobra mayor vigencia en territorios y regiones de nuestro país, es la radio comunitaria, radio que además de contar y escribir la historia local de los territorios del país, ha tenido experiencias de construcción incluyente de procesos de participación ciudadana, procesos de exigencia de rendición de cuentas a los mandatarios locales, participación en la toma de decisiones fundamentales para el destino de los municipios y regiones, pero también ha podido decir NO a la guerra a través de ejercicios de resistencia civil, en el que la movilización social que propició la radio, pudieron decirle ¡fuera! a las incursiones guerrilleras de la primera década del siglo XXI, en una población del Caquetá, Belén de los Andaquíes.

Estos procesos no siempre son referenciados en los grandes medios, quizá en otro momento de la historia de la radio y el periodismo colombiano, era motivo de grandes titulares la incursión guerrillera y su número de victimas y afectaciones, pero aun no dimensionábamos la gran importancia de que un pueblo le dijera ¡No más! A los violentos, en estos procesos la radio comunitario jugó un preponderante papel para llamar a la reflexión y hasta para salvar vidas.

Jeanine El’Gazi, antropóloga y directora ejecutiva de Caracola Consultores y conocedora de las radios comunitarias y ciudadanas da cuenta de los tres conceptos que propone el Día Mundial de la Radio, diálogo, tolerancia y paz, que como lo resaltábamos en párrafos anteriores, esta triada es fundamental para hacer viable, sostenible y aplicable la cultura de paz en los hogares, campos, oficinas y entornos sociales de nuestro país.

El’Gazi se refiere a cómo el diálogo, la tolerancia y la paz se articulan en el ejercicio radial con diferentes comunidades y ante diferentes miradas y opiniones.

“Escuchamos las historias y diálogos que parten de la diferencia y que surgen de la lógica de entender al otro, mediante el entendimiento desde qué perspectiva habla y no mediante la violencia, no siempre se dan los acuerdos, pero se necesita entender las distintas perspectivas de unos y otros, es permitir que las distintas voces existan y coexistan en un mismo espacio”.

Jeanine El’Gazi – Foto: UNIMINUTO Radio

El’Gazi se refiere al término tolerancia, aunque prefiere el concepto de convivencia en la diferencia, “Es el reconocimiento de que en la diversidad hay una enorme riqueza, este mundo sería muy aburrido si todos fuéramos iguales, pienso que la radio puede poner en diálogo esas diferentes perspectivas, eso nos enriquece como país y nos conduce ahí sí, a ser más tolerantes con la diferencia, ojalá de pronto a una paz que dialogue entre unos y otros, eso no significa ausencia de conflictos, es la manera en que los podamos tramitar”.  

Entrevista a Jeanine El’Gazi

Por último, la antropóloga habla de los retos que podrían asumir los medios de comunicación radial en escenarios donde es necesario propiciar diálogos ante una coyuntura política como la que enfrenta nuestro país, “el primer deber y no es fácil, es investigar, ir más allá de la simple entrevista, poder analizar para entonces si poder contar y eso es un papel fundamental del periodista, debe existir campo para un periodismo en profundidad, un periodismo que tenga el tiempo de investigar, sustentar y tener los datos suficientes para analizar y contar, es la gran deuda, pero sin eso el periodismo va estar compitiendo por la chiva, necesitamos tener un periodismo que construya desde una perspectiva más cuidadosa”.   

En este orden de ideas, tanto Galán, Plata Camacho y El’Gazi coinciden en que necesitamos un periodismo y una radio que se tome el tiempo para investigar, analizar, contrastar y ejercer a cabalidad la prácticas periodísticas que permitirán crear escenarios de convivencia, diálogo, tolerancia y paz, en un ambiente mediático en el que nuevos formatos y plataformas digitales han facilitado la inmediatez, pero que en ocasiones permiten decir mentiras y hasta manipular a partir de “fake news”, que benefician o afectan a determinado grupo social o político, la radio y el periodismo debe dejar de hacer eco a informaciones e intereses políticos que vayan en contra de la ciudadanía, en la que debe imperar el bien común, así que el panorama es más complejo para quienes ejercemos este oficio, ya no basta hablar de ética, imparcialidad, neutralidad, independencia y objetividad, hoy 13 de febrero, día mundial de la radio podemos empezar a incluir en mayor medida, los conceptos diálogo, tolerancia y paz en nuestro trabajo.

Feliz día mundial de la radio para todos.