Entre moscas, zancudos, cucarachas, roedores y malos olores, viven los habitantes cercanos. FOTO: Kienyke

Ayer en la tarde más de 100 trabajadores del Centro de Gerenciamiento de Residuos Doña Juana (CGR), cesaron sus actividades por el retraso en su pago salarial.

Por esta razón, La Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UASEP), encargada de todo lo concerniente al relleno de Doña Juana, llamó a diálogo a los funcionarios, quienes retomaron sus labores luego de la firma de un acuerdo.

Los operarios, afirman que desde el mes de noviembre no reciben el pago de sus labores, y de no obtenerlo tan pronto como se pueda, bloquearán nuevamente el relleno, el cual el día de ayer, tenía a más de 200 vehículos detenidos.

El relleno de Doña Juana se creó en 1988 y se ha constituido en un problema ambiental y social, que afecta de manera especial a los habitantes de tres barrios cercanos.

El 27 de noviembre de 1997, el relleno sufrió una explosión causada por la acumulación de gases. Dicho acontecimiento, taponó el cause del río Tunjuelito con algo más  de 500.000 toneladas de basura, a su vez, el derrumbe de más de 3.000.000 de toneladas dentro del vertedero.  Esto fue para Bogotá, la emergencia sanitaria más grave de su historia.  

El barrio Mochuelo Alto hace parte de la localidad de Ciudad Bolívar,  afectado de manera permanente por vectores como: moscas, zancudos, cucarachas, roedores y malos olores, lo que genera enfermedades en sus habitantes.

No obstante, la Alcaldía Mayor de Bogotá, propuso a comienzos de este año incrementar las tarifas de aseo, pues según sus planes, lo que se recolectará ayudaría a la modernización, operación y el manejo del vertedero, sin embargo, conforme a los habitantes de la zona, no existen resultados positivos que mejoren sus condiciones de vida.

Por lo pronto, los operarios del relleno de Doña Juana esperan el pago de su salario.