Este proyecto es un ejercicio de memoria que cobra mucha pertinencia al cumplirse tres años de la intervención a la ‘L’ en Bogotá.

¿Por qué nos interesó la figura del Habitante de Calle?

El habitante de calle ha sido tradicionalmente violentado de distintas formas. Desde cómo se les suele llamar (Indigente, Gamín, Desechable), pasando por golpes, segregación, exterminio y hasta invalidando sus derechos. Por eso varios periodistas nos unimos para crear ‘Más allá del infierno de la L’, una investigación humana expuesta en formato transmedia con el objetivo de sensibilizar y hacer memoria sobre la vida en la derrumbada L de Bogotá.

¿Por qué hablar de Bronx?

La ‘ele’ en Bogotá, fue por muchos años un lugar al que imposible ingresar. A través de los relatos de ex habitantes  de la calle se conocen algunas de las prácticas violentas que allí se daban.

Asesinatos; tráfico y venta de sustancias psicoactivas de armas de fuego y material explosivo; tráfico de personas; desapariciones; explotación infantil así como el consumo y venta de drogas a menores de edad.

Luego de ser intervenida en 2016, la “L” fue demolida y ahora se espera que sea convertida en el distrito creativo del Bronx.

En consecuencia, elegimos hablar de este lugar porque era la zona donde muchos habitantes de calle y consumidores se encontraban, así no todos habitaran de forma permanente allí. Hablar del Bronx / ‘L’, nos permite hacer una ejercicio de memoria antes de que el último muro sea derrumbado y que, al igual que el Cartucho, en el futuro todo se convierta en una leyenda y no se entienda por qué hay tantas micro ollas en Bogotá.

¿Por qué se llama así el proyecto?

‘Más allá del infierno de la L’ tomó su nombre porque queríamos hablar de lo que pasaba más allá de los muros bien fuese hacia adentro o hacia afuera de ellos. El uso de la palabra infierno, va más allá del moralismo. Se usa porque todos los ex habitantes de calle con quienes trabajamos, se referían a este lugar como eso, como el infierno, nada menos se asemejaba a ese territorio. La L, era como los habitantes de calle denominaban el lugar. Si bien también se le conoció como ‘Bronx’, muchos refieren que les era más familiar la letra L, ya que esa era la figura que tenía el lugar. Además, al ser menos conocida como L, cuando se habla así del lugar no hay muchas referencias, por ello decidimos llevar a la escena pública este nombre.