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“Merecemos algo mejor”: el discurso de limpiar la política en medio del debate electoral

Analistas, estudiantes y ciudadanos examinan el alcance real de estas propuestas y la posibilidad de transformar la ciudad desde el Congreso.

Por: Brandon Stiven Cortes Forero

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Bogotá enfrenta un desafío histórico: conciliar desarrollo urbano, justicia social, equidad y participación ciudadana en un contexto de profunda desconfianza hacia los políticos tradicionales. Durante décadas, las decisiones públicas han favorecido intereses particulares por encima del bienestar colectivo, generando problemas estructurales que van desde la planeación urbana hasta la educación, la movilidad y la protección de derechos humanos. En este escenario surge Elkin Calvo, comunicador social con formación en relaciones internacionales y estudios políticos, profesor universitario, investigador y activista social.

Su trayectoria lo ha vinculado con procesos comunitarios, educativos y culturales, lo que le ha permitido observar de cerca las necesidades de los ciudadanos y los desafíos de las políticas públicas en Bogotá. Ahora, como candidato a la Cámara de Representantes por la Alianza Verde (108), su campaña busca no solo obtener un cargo, sino recuperar la confianza de la ciudadanía.

Desde su perspectiva, los ciudadanos merecen algo mejor, y la política debe reflejar ese principio. “Primero porque merecemos lo mejor. Bogotá tiene excelentes ciudadanos y trabajadores, grandiosos estudiantes e investigadores, pero tenemos pésimos políticos. Hay que cambiar sus políticos y estamos cansados de esta política de mentiras”, afirma Calvo, subrayando que su propuesta no es solo electoral, sino un compromiso con transformar la forma de hacer política. Esta visión se conecta con la idea de un liderazgo que priorice los derechos ciudadanos, la equidad social y el desarrollo sostenible sobre intereses económicos o partidistas.

Entre sus proyectos más destacados se encuentra la reforma del sistema de recolección de basuras, una problemática recurrente que refleja la desconexión entre el Estado, la ciudadanía y los operadores privados. “Se les paga a los operadores no por reciclar, sino por enterrar la basura… Se condena a la gente pobre a convivir con malos olores y un ambiente pésimo”, explica Calvo, haciendo hincapié en que el modelo actual beneficia a unos pocos mientras descuida la salud y la calidad de vida de millones de bogotanos. La propuesta incluye fortalecer un operador público regulador que compita en igualdad de condiciones con los privados y garantice cobertura en toda la ciudad, además de implementar educación ambiental en las casas y plantas de procesamiento de residuos que generen energía limpia.

La especialista en relaciones internacionales Jeimy Acosta sostiene que “vincular la comunidad, el sector privado y el Estado de manera equitativa puede reducir la informalidad y mejorar la eficiencia del servicio, especialmente en zonas periféricas”, reforzando la idea de que las reformas deben ser integrales y participativas, no únicamente estructurales. Esta visión coincide con el enfoque de Calvo sobre el derecho a un ambiente sano y a la dignidad del trabajo de los recicladores, quienes históricamente han sido invisibilizados.

En el terreno del ordenamiento urbano, el candidato denuncia que la planeación de Bogotá
ha priorizado intereses económicos por encima del bienestar ciudadano: “Se privilegia el tema de las zonas urbanas sobre cuerpos de agua, condenando a la gente a horas de transporte diario y priorizando los negocios de constructoras sobre la calidad de vida”. Para Calvo, reformar normativas desde el Congreso no es un capricho, sino una necesidad urgente para garantizar desarrollo urbano sostenible con enfoque social, en especial para los sectores más vulnerables que se ven desplazados hacia la periferia sin acceso a servicios básicos o transporte eficiente.

En materia educativa, la apuesta de Calvo es fortalecer la universidad pública, ampliando cobertura en localidades como Bosa, Kennedy y Suba y priorizando la gratuidad frente a programas privados que, según él, concentran recursos en unos pocos. “No es lo mismo un estudiante de estrato 6 que uno de estrato 1; todos merecemos las mismas oportunidades”, afirma. El estudiante universitario Engel Galván agrega que mejorar la educación pública y el empleo juvenil no solo reduce desigualdades estructurales, sino que prepara a la ciudad enfrentar retos futuros con profesionales capacitados y comprometidos con la comunidad.

Asimismo, la ciudadana Giuliana Feria asegura que estas propuestas generan confianza entre sectores históricamente excluidos del sistema político, al mostrar que la política puede ser inclusiva y centrada en la ciudadanía. Dentro de este enfoque de derechos, Calvo enfatiza la protección de la población LGBT+, promoviendo la aprobación de la ley trans y la ley Inconvertible, orientadas a prevenir la discriminación y la violencia que, en algunos casos, incluso resulta letal. “Estas normas no son papel, son derechos. Necesitamos garantizar acceso a salud, educación y espacios de recreación para mujeres trans, personas no binarias y comunidad LGBTIQ+”, Dice el candidato. Giuliana Feria agrega: “Darles protección legal no solo es un acto de justicia, sino una señal de que la política puede responder a quienes más lo necesitan. Estas propuestas generan confianza y visibilizan derechos que por demasiado tiempo han sido ignorados”.

Elkin Calvo también cuestiona la desproporción de salarios y privilegios de congresistas,
proponiendo ajustes y mayor transparencia: “Un salario de 38 millones para un congresista
con escolta y equipo que gana 50 millones es desproporcionado. Hay que reformarlo aunque sea difícil”. Según el analista Juan Sebastián Cortes Ríos, “la credibilidad del Congreso depende de que los ciudadanos vean coherencia entre discurso y acciones. La transparencia salarial puede ser un primer paso para recuperar confianza”.

En el ámbito ambiental, el candidato plantea la restauración de humedales y zonas afectadas ecológicamente, buscando involucrar directamente a las comunidades locales en la conservación. “No se trata sólo de sancionar, sino de trabajar con quienes conocen la ciudad y su ecosistema”, asegura. El periodista Sergio Contreras resalta que la política de Calvo combina iniciativas tangibles con un discurso progresista, mientras que el estadístico Andrés Camilo advierte que medir el impacto requiere indicadores claros y seguimiento constante, para garantizar que las propuestas se traduzcan en resultados concretos.

Además, Calvo propone fortalecer la protección de líderes sociales y defensores de derechos humanos, enfatizando que “en el país siguen asesinando personas por ser líderes sociales o ambientales… necesitamos normas que garanticen su protección y que las autoridades actúen con rapidez”. Este enfoque conecta directamente con su propuesta de justicia social y participación ciudadana, demostrando que su campaña busca acciones legislativas concretas, no solo promesas vacías.

La agenda de Calvo también contempla reformas en educación, transporte, justicia y tributación, siempre con el objetivo de reducir la desigualdad y garantizar que la riqueza se redistribuya de manera ética y justa: “Mientras los más ricos concentren el poder económico y político, no podemos hablar de paz ni de desarrollo equitativo. Hay que exigir que quienes más tienen, más aporten al país”, afirma.

En medio del debate electoral, la candidatura de Elkin Calvo plantea un desafío mayor: transformar la política desde la base, conectando ciudadanía, normativa y justicia social. Sus propuestas muestran que cambiar la política no es solo cuestión de leyes, sino de recupera la confianza, garantizar derechos y construir espacios de participación inclusiva.

Analistas, ciudadanos y estudiantes coinciden en que el reto va más allá de la campaña: exige seguimiento constante, participación activa y compromiso ciudadano. Así, la frase de Calvo, “merecemos algo mejor”, se convierte en un llamado a repensar cómo los ciudadanos pueden influir en el Congreso y en la vida de la ciudad, recordando que la política no es un escenario lejano, sino un instrumento para mejorar la vida de todos.

Link: de evidencias:
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| Nota del editor *

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