Luis Devoz, cirujano plástico estético y reconstructivo, clasifica los procedimientos más comunes según su nivel de complejidad y las sensaciones que puede experimentar el paciente durante el postoperatorio.
Una de las mayores preocupaciones al decidirse por una cirugía estética no es solo el resultado, sino el “día después”. ¿Dolerá mucho? ¿Cuánto tiempo estaré fuera de combate? Para despejar estas dudas, Devoz, miembro de la American Society of Plastic Surgeons, organiza las cirugías más populares en una escala de complejidad y recuperación.
1. Abdominoplastia: la mayor intervención (5/10)
Según el Dr. Devoz, esta es la cirugía más exigente del listado. “Es tal vez la cirugía más grande de toda la economía del cuerpo”, explica.
Al combinar lipoescultura, remoción de piel y el amarre de los músculos abdominales, el tiempo en quirófano y el proceso de recuperación suelen ser más prolongados que en otros procedimientos.
2. Pexia mamaria: el reto de la cicatriz (4/10)
Aunque es una cirugía relativamente corta y técnica, el levantamiento de senos exige cuidados rigurosos en el postoperatorio. Aquí el enfoque principal no es el dolor, sino la cicatrización. El paciente debe evitar esfuerzos físicos y la humedad en la zona intervenida para prevenir la apertura de puntos y favorecer una adecuada recuperación.
3. Blefaroplastia y mamoplastia de aumento (3/10)
Ambas intervenciones comparten un nivel de complejidad moderado, aunque por razones distintas:
Blefaroplastia (párpados): es un procedimiento sencillo; sin embargo, la inflamación en la región periocular puede generar molestias e incomodidad visual, más que dolor intenso.
Mamoplastia de aumento: el Dr. Devoz utiliza la técnica de plano dual, que implica intervenir parcialmente el músculo. “Esto duele como un desgarro muscular durante los primeros tres o cuatro días, pero luego la recuperación es bastante rápida”, afirma el cirujano
4. Rinoplastia: la sorpresa del ranking (2/10)
Contrario a la creencia popular, la cirugía de nariz es una de las que menos dolor reporta. “Es una cirugía que no duele”, asegura Devoz.
Aunque puede presentarse sensación de congestión o dificultad para respirar durante los primeros días, el uso de láminas paraseptales en lugar de tapones nasales mejora significativamente la experiencia del paciente y reduce las molestias.









