La concejala de Bogotá, Quena Ribadeneira, advirtió que los usuarios de TransMilenio pierden en promedio 1.440 minutos al año, equivalentes a 24 horas completas, como consecuencia del deterioro de la infraestructura, fallas en la operación, problemas de seguridad y decisiones administrativas que han encarecido el sistema sin mejorar el servicio.
Durante su intervención, la cabildante explicó que este cálculo se deriva del aumento sostenido en los tiempos de viaje. En un ejemplo concreto de 12 km como es el trayecto entre el Portal 80 y la estación Flores, el tiempo pasó de 30 minutos a 34 minutos, lo que representa 120 minutos perdidos al mes por cada usuario. A mayor trayecto mayor tiempo perdido. “Es tiempo que se le quita a la gente y que podría destinarse a su familia, al descanso o al trabajo”, afirmó.
Ribadeneira, señaló también que entre las razones, está la falta de mantenimiento en los carriles exclusivos que ha reducido la velocidad comercial del sistema de 25 km/h entre 2021 y 2023 a apenas 21 km/h en la actualidad, afectando directamente los tiempos de desplazamiento y la confiabilidad del servicio.
En el debate también se expuso que, entre 2018 y 2023, mientras el uso del transporte público apenas creció un 2 %, el parque automotor aumentó de manera acelerada: automóviles 24 %, camionetas 62 % y motocicletas 23 %, lo que refleja una pérdida de confianza ciudadana en el transporte público.
Finalmente, Ribadeneira cuestionó el aumento del pasaje de $2.950 en 2024 a $3.550 en 2026, un incremento del 20,3 %, sin que se agotaran fuentes alternativas de financiación ni se implementaran beneficios ya normados como la tarifa estudiantil o el beneficio intermodal para ciclistas.
“El viaje diario en TransMilenio es un recorrido por el abandono, el tiempo perdido, el acoso y las estrategias fallidas, hasta llegar al verdadero destino: la crisis“, concluyó la concejala.








