La crisis diplomática entre Colombia y Estados Unidos escaló esta semana después de que la Cancillería de Colombia enviara una nota de protesta formal a Washington en respuesta a los comentarios ofensivos y amenazas del expresidente estadounidense Donald Trump contra el presidente colombiano, Gustavo Petro.
La misiva, firmada por el embajador colombiano en Washington, Daniel García-Peña, fue dirigida al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y dada a conocer por medios de comunicación este martes. El documento pone en claro el rechazo del Gobierno colombiano a las acusaciones y resalta la importancia de mantener el respeto entre naciones soberanas.
Críticas y reproches que motivaron la protesta
El detonante de la nota diplomática ha sido una serie de declaraciones públicas de Donald Trump en las que, además de calificar a Colombia de “muy enferma”, acusó al presidente Petro de estar vinculado a la producción y venta de cocaína hacia Estados Unidos, señalamientos sobre los cuales no se han presentado pruebas comprobadas.
La carta afirma que estas expresiones resultan ofensivas para el pueblo colombiano, para sus principios democráticos y para la dignidad de la Nación, y destacan que Petro fue elegido mediante un proceso electoral libre y transparente en 2022.
El mensaje diplomático de Bogotá
En su comunicación, el embajador García-Peña subrayó que las amenazas y frases ofensivas no contribuyen al diálogo ni a la cooperación entre gobiernos, y enfatizó la importancia de resolver cualquier desacuerdo a través de los canales diplomáticos correspondientes.
“El respeto mutuo y la voluntad de diálogo deben prevalecer entre naciones soberanas”, indica la misiva, que también recuerda los lazos históricos de colaboración entre Colombia y Estados Unidos.
Cooperación antidrogas en medio de las tensiones
La nota de protesta no se limitó a rechazar los comentarios de Trump. También defendió la política antidrogas adoptada por Colombia, destacando cifras oficiales que muestran la incautación de más de 2.500 toneladas de cocaína entre 2022 y 2025, con cerca de 1.000 toneladas solo en 2025, un récord en la historia reciente del país.
El embajador remarcó que estos resultados no habrían sido posibles sin la cooperación internacional, incluyendo la contribución de Estados Unidos en materia de inteligencia y apoyo operativo.
Exigencia de respeto y voluntad de diálogo
Al finalizar la carta, la representación diplomática colombiana dejó una exigencia clara: respeto absoluto a la soberanía nacional y una reafirmación del compromiso con el diálogo y la negociación como camino para superar diferencias entre gobiernos.
Este episodio ocurre en un contexto de tensión creciente entre Bogotá y Washington, que se ha visto marcado por intercambios de palabras duros y advertencias mutuas en los últimos días. Las posturas diplomáticas han generado reacciones diversas en el ámbito político interno de Colombia y entre analistas internacionales, que observan con atención cómo se desarrolla esta relación bilateral.








