Como parte de esta movilización, la Corporación ya ha gestionado cerca de 10 toneladas de ayuda humanitaria, reflejadas en acciones concretas y de alto impacto: 500 mercados, 500 kits de aseo, 8.000 prendas de ropa y 1.000 frazadas, además de ropa nueva infantil y elementos de aseo adicionales. Este esfuerzo busca aliviar de manera inmediata las condiciones críticas de cientos de hogares; sin embargo, la emergencia continúa y las necesidades superan la capacidad de respuesta inicial, por lo que se requiere mantener y fortalecer el flujo de donaciones.
Las personas interesadas en sumarse a esta causa solidaria pueden realizar su donación a través de la cuenta corriente Davivienda No. 004000160590, en la página web oficial www.minutodedios.org o comunicarse al teléfono 601 587 44 41 para obtener más información.
La campaña también recibe donaciones en especie, con énfasis en:
Alimentos no perecederos: arroz, pasta, atún o sardina en lata, granos, harina, aceite, panela, avena, sal, azúcar y bebidas en polvo.
Elementos de aseo e higiene: jabón de baño y de ropa, champú, crema dental, cepillos, papel higiénico, toallas higiénicas y pañales (para niños y adultos).
Ayudas de abrigo y descanso: colchonetas y frazadas nuevas.
Los puntos de entrega de donaciones son:
Bogotá: Banco de Ropas – Transversal 73A #82-61, barrio Minuto de Dios. Horario: lunes a viernes de 8:00 a.m. a 4:00 p.m.; sábados de 9:00 a.m. a 1:00 p.m.
Medellín: Carrera 49 No. 53-19, Oficina 403, Edificio Bancoquia.
Bucaramanga: Carrera 27 No. 19-40, UNIMINUTO – Oficina COMD.
Cúcuta: Avenida 1E No. 20-56, barrio Blanco – Caobos.
Cartagena: Carrera 15 No. 31-110, barrio El Espinal, Centro Comercial San Lázaro, local 19.
Barranquilla: Calle 73 No. 7E esquina, barrio El Bosque.
Cali: Calle 5B4 No. 37-120, San Fernando.
Yopal: Carrera 20 No. 6-15, Parque Ramón Nonato.
En la Corporación Organización El Minuto de Dios hemos decidido estar cerca y sin pausa de los afectados por esta crisis climática. Convocamos a la solidaridad de todos para que la ayuda llegue a tiempo y se convierta en un respiro real para quienes lo han perdido casi todo. Porque, en medio de una emergencia, la diferencia la hace una mano extendida que devuelve calma, dignidad y la fuerza para volver a empezar.








