En el mes del amor, cuando las emociones se amplifican y las historias personales cobran más fuerza, la música de Pablo Alborán vuelve a convertirse en refugio, compañía y espejo. A lo largo de su carrera, el cantautor español ha construido un universo donde el amor no es perfecto ni idealizado, sino profundamente humano: frágil, honesto y universal.
En el marco de San Valentín, este es un recorrido por cinco canciones de Pablo Alborán que definen el amor en todas sus formas, reafirmando su conexión emocional con audiencias que encuentran en su voz un lugar seguro para sentir. Un vínculo que también se traslada al escenario, con su próximo encuentro en vivo con el público colombiano el 14 de marzo de 2026 en el Movistar Arena, una fecha que promete ser un reencuentro cargado de emoción entre el artista y su público.
1. Solamente Tú – El amor que irrumpe y desarma
Desde su lanzamiento, Solamente Tú se convirtió en un himno generacional. Es la canción del amor que llega sin avisar, que descoloca y transforma. Con una letra directa y una interpretación cargada de emoción, Pablo retrata ese momento en el que amar implica rendirse por completo, sin defensas.
2. Saturno – El amor que duele, pero permanece
Saturno habla del amor que se rompe, de las despedidas que no siempre cierran del todo. Es una de las composiciones más crudas de Alborán, donde el silencio, la distancia y la nostalgia pesan tanto como los recuerdos. Una canción para quienes entienden que amar también significa aprender a soltar.
3. Quién – El amor propio y la reconstrucción
En esta pieza, Pablo mira hacia adentro. Quién no es solo una pregunta dirigida a otro, sino a uno mismo. Representa el proceso de reconocerse tras una herida, de reconstruirse y volver a empezar. Un recordatorio de que el amor propio es, muchas veces, el primer paso para amar de nuevo.
4. Prometo – El amor que se elige todos los días
Más que una promesa romántica, Prometo es una declaración de compromiso emocional. Habla del amor que se construye con decisiones diarias, con paciencia y presencia. Es la madurez sentimental hecha canción, donde amar es quedarse, cuidar y sostener.
5. Carretera y manta – El amor que deja ir
No todos los amores están hechos para durar, y Pablo Alborán también ha sabido cantarle a ese momento en el que seguir adelante es la única opción. Carretera y manta representa la valentía de cerrar ciclos, aceptar el final y confiar en que algo nuevo llegará.
La obra de Pablo Alborán ha trascendido fronteras precisamente por su capacidad de nombrar emociones universales sin artificios. En febrero, mes asociado al amor romántico, su música recuerda que amar no tiene una sola forma: puede ser alegría, duelo, esperanza, despedida o renacimiento.Este San Valentín, las canciones de Pablo Alborán vuelven a ser la banda sonora de quienes sienten intensamente y encuentran en la música una manera de entender(se).









