El Gobierno no prorrogó un cese al fuego con una facción disidente, en una señal de desgaste del proceso y de dificultad para sostener reglas mínimas en medio del conflicto.
La radiografía: fragmentación y pérdida de control
Análisis de cierre de año señalaron que uno de los efectos más visibles fue la fragmentación de grupos armados y la multiplicación de frentes, lo que complica cualquier negociación y debilita la capacidad del Estado de estabilizar territorios.
Un informe de la Fundación Paz & Reconciliación (Pares) resumió el año diciendo que hubo ceses y acuerdos parciales, pero que la paz total no se consolidó como política pública plenamente eficaz, dejando el país con múltiples mesas sin resultados equivalentes en seguridad para comunidades.
La lección del 2025
La paz no fracasa solo por falta de voluntad: fracasa cuando no hay control territorial, cuando los incentivos de economías ilegales superan a los de la negociación y cuando el Estado no logra convertir acuerdos en garantías reales para la gente.








