Ibagué – La ciudad musical de Colombia se detiene este Jueves Santo para vivir una de las jornadas más significativas de la Semana Mayor. En templos y comunidades, se recuerda la institución de la Eucaristía durante la Última Cena y el gesto de humildad de Jesús al lavar los pies de sus discípulos, símbolos de servicio y fraternidad que cobran vida en cada celebración.
En la Catedral Inmaculada Concepción, cientos de fieles se congregaron para participar en la solemne eucaristía. Durante el rito del lavatorio de los pies, el párroco recordó que “este gesto nos invita a servir con humildad, a reconocer que la verdadera grandeza está en la entrega hacia los demás”.
Las calles del centro histórico se llenaron de procesiones iluminadas por velas, mientras en barrios como San Roque y El Carmen se realizaron representaciones vivientes de la Última Cena y el Vía Crucis. “Es una tradición que nos une como comunidad y que transmite valores a nuestros hijos”, expresó María Fernanda López, feligrés del barrio Belén.
El Jueves Santo también marca el inicio de la adoración al Santísimo Sacramento, que se prolonga hasta la madrugada del Viernes Santo. En distintos templos de la ciudad, los ibaguereños se organizaron en turnos de oración. “Acompañar a Jesús en Getsemaní es un acto de fe que nos recuerda la importancia de la oración en momentos de dificultad”, señaló el sacerdote Luis Eduardo Ramírez, de la parroquia San José.
En los hogares, la tradición se refleja en la mesa con platos de vigilia. El pescado, el bagre en salsa y el tradicional viudo de pescado tolimense fueron protagonistas, reafirmando la práctica de la abstinencia y fortaleciendo la unión familiar.
Más allá de lo religioso, el Jueves Santo impulsa el turismo cultural en Ibagué. Visitantes de municipios cercanos como Honda, Lérida y Mariquita llegaron a la capital para participar en las celebraciones, generando movimiento económico en hotelería, transporte y gastronomía. Las autoridades locales dispusieron operativos especiales de seguridad y movilidad. “Queremos que los ciudadanos vivan la Semana Santa con tranquilidad y respeto, garantizando espacios seguros para todos”, afirmó el secretario de Gobierno municipal.
El Jueves Santo en Ibagué es, en definitiva, un día que une la fe con la tradición, la espiritualidad con la cultura. Una fecha que reafirma la identidad de la ciudad como un territorio donde la música, la oración y la memoria colectiva se entrelazan para dar vida a una celebración que fortalece el sentido comunitario y espiritual de los tolimenses.








