La candidata al Senado Marelen Castillo, del Centro Democrático, aseguró que su aspiración atraviesa un “stand by” jurídico mientras se resuelve una tutela interpuesta tras una decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE), que, según afirma, vulnera sus derechos constitucionales.
La ex fórmula vicepresidencial de Rodolfo Hernández (QEPD) explicó que acudió a los tribunales luego de considerar que la determinación adoptada por el CNE no se ajusta a la Constitución, “Yo que creo tanto en la institucionalidad y en la democracia, me tocó interponer una tutela porque se están violando mis derechos constitucionales”, afirmó. Castillo sostiene que el artículo 47 de la Carta Política garantiza la libertad de elegir partido y la posibilidad de participar y ser elegida, principios que, a su juicio, no se estarían respetando en su caso.
La dirigente política rechazó los argumentos que la vinculan automáticamente con una colectividad distinta al Centro Democrático por haber sido fórmula vicepresidencial de Rodolfo Hernández en 2022. Explicó que llegó a esa contienda por medio de un grupo significativo de ciudadanos que recogió firmas y que, según dijo, dejó de existir el 19 de junio de ese año.
“Un grupo significativo de ciudadanos no tiene estatutos, no tiene personería, no da avales. No participé en la asamblea de constitución de ningún partido y no hay nada que demuestre que haya firmado militancia. No me pueden llevar automáticamente de un grupo significativo a un partido”, enfatizó.
Castillo considera que detrás del proceso hay un “ataque directo”, al señalar que la demanda en su contra se basa en “supuestos que no son correctos”. Añadió que el caso podría convertirse en referente jurídico por el vacío legal que, a su juicio, existe frente a la figura de la “militancia institucional”.
Pese a la incertidumbre, la candidata aseguró que continuará activa en el escenario político, “Seguimos. Estoy haciendo campaña por la gran consulta y apoyando la lista cerrada al Senado”, indicó, al tiempo que subrayó que el Centro Democrático le ha dado su respaldo total y que su meta es que la colectividad alcance no solo 20, sino 25 curules en el Senado.
Castillo, quien ocupa el número 20 en la lista, afirmó que su proyecto político trasciende el resultado electoral, “Orgullosamente soy política, porque para mí la política es sinónimo de servicio. Los ‘perfectos desconocidos’ también tenemos derecho a participar y ser elegidos”, expresó, en referencia a cómo fue catalogada durante la pasada campaña presidencial.
En caso de llegar al Congreso, señaló que su prioridad será la educación con calidad para los sectores más vulnerables, “Sea en el Congreso o en cualquier escenario, mi lucha siempre va a ser la misma: educación con calidad para quienes menos oportunidades tienen”, manifestó, destacando que ese ha sido el eje de sus 36 años de vida laboral.
También reiteró su respaldo a Paloma Valencia en la consulta interna y aseguró que respetará los acuerdos políticos alcanzados entre las distintas fuerzas que participan en ese proceso. “Los acuerdos se respetan. Lo que buscamos es la unión del país”, puntualizó.
Mientras se espera la decisión judicial que definirá el rumbo inmediato de su candidatura, Marelen Castillo insiste en que seguirá defendiendo su derecho a participar en política y en que su caso no solo es una disputa electoral, sino un debate de fondo sobre las garantías democráticas en Colombia.








