El proyecto de movilidad más ambicioso en la historia de la capital continúa consolidándose como uno de los hitos de infraestructura más importantes del país. Con el cierre de 2025 y el arranque de 2026, las obras de la Línea 1 del Metro de Bogotá reportan avances significativos, impulsando expectativas de cara a la operación del sistema férreo que transformará la movilidad urbana.
Cierre de año con metas cumplidas
El alcalde Carlos Fernando Galán destacó que, al recibir la obra en enero de 2024 con apenas un 28 % de avance, hoy supera el 70 %, un crecimiento que refleja el ritmo de construcción y la prioridad que tiene el Metro dentro de los planes de movilidad de la ciudad.
Logros constructivos y detalles técnicos
Entre los logros más visibles se encuentra la construcción de más de 10 kilómetros de viaducto — obras elevadas que permitirán el desplazamiento de los trenes — y la llegada de los primeros trenes a Bogotá para iniciar pruebas y adecuaciones previas a su operación.
Además, la Alcaldía señaló que para mediados de diciembre de 2025 la obra habría alcanzado alrededor del 69 % de ejecución, incluyendo avances en estructuras complementarias, material rodante y patios de taller.
Transformación urbana y retos ambientales
El impacto de las obras — que incluyen 16 estaciones a lo largo de un trazado aproximado de 24 kilómetros — no se limita a la construcción misma. Iniciativas de conservación del entorno natural y reubicación de plantas hacen parte de los esfuerzos por equilibrar el avance de la infraestructura con la protección ambiental en las áreas intervenidas.
Al mismo tiempo, la ciudad ha tenido que gestionar cierres viales y desvíos en puntos como la tercera estación de la Línea 1, obligando a la comunidad a adaptarse a cambios temporales en la movilidad local mientras avanzan frentes constructivos clave.
Expectativas para 2026 y la llegada del Metro
Con un horizonte claro hacia la puesta en marcha del metro, el alcalde Galán ha manifestado que 2026 será un año clave en la recta final del proyecto, continuando el ritmo de trabajo para cumplir las metas programadas.
Aunque la operación comercial del Metro aún se proyecta para 2028, según cronogramas de obra, los hitos alcanzados en 2025 alimentan la expectativa de que Bogotá estará más cerca de contar con un medio de transporte moderno, eficiente y sostenible que reducirá tiempos de viaje, integrará sistemas de transporte y beneficiará a millones de ciudadanos en su vida diaria.








