Colombia, 24 de marzo del 2026 – La tarde del lunes 23 de marzo, el departamento del Cauca volvió a ser escenario de un ataque violento que evidencia la compleja situación de seguridad en la región. Una patrulla de la Policía Nacional fue blanco de una carga explosiva en el sector conocido como Río Las Piedras, en la vía Panamericana, lo que provocó la muerte del patrullero Juan David Grande Cantero, oriundo de Piendamó, y dejó heridas a trece personas, entre ellas tres uniformados y diez civiles que transitaban por la zona.
La explosión destruyó parte de la carpeta asfáltica, generó un cráter considerable y paralizó el tránsito entre Popayán y Pasto, afectando tanto el transporte de carga como el de pasajeros. Conductores y residentes tuvieron que regresar en medio del temor, mientras equipos de seguridad acordonaban el área para descartar la presencia de más artefactos explosivos.
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, calificó el hecho como un ataque “cobarde y absolutamente reprochable” contra la población civil y la Fuerza Pública. Expresó sus condolencias a la familia del patrullero fallecido y manifestó solidaridad con los heridos, quienes reciben atención médica bajo seguimiento permanente de la Secretaría de Salud departamental. Por su parte, el director de la Policía Nacional, general William Rincón, rechazó el acto terrorista y aseguró que enluta al país.
Las autoridades atribuyen el atentado a grupos armados ilegales, como las disidencias de las FARC, que buscan controlar territorios estratégicos para actividades ilícitas. De hecho, desde el 21 de marzo se habían reportado alertas sobre la instalación de cilindros bomba en la vía Panamericana, lo que había llevado a reforzar la presencia policial y militar en el corredor vial.
El ataque no solo dejó víctimas, sino también un impacto profundo en la movilidad y la seguridad de la región. La suspensión total del tránsito entre Cauca y Nariño incomunicó a varias poblaciones y generó pérdidas económicas para transportadores y comerciantes. La Policía y la Fiscalía desplegaron equipos de investigación para identificar a los responsables y garantizar que el corredor pueda ser reabierto con seguridad.
En conclusión, el atentado en la vía Panamericana refleja la persistente amenaza de los grupos armados ilegales en el Cauca, una región que enfrenta una escalada de violencia contra la Fuerza Pública y la población civil. El país se encuentra nuevamente ante el reto de reforzar la seguridad, garantizar la movilidad y acompañar a las familias afectadas por esta tragedia.








