Se estrena en salas de cine del país Dolly, la nueva película de terror dirigida por Rod Blackhurst, conocido por Aguas Siniestras (2024). La película presenta una historia ambientada en un entorno rural aislado, donde una pareja que realiza una caminata en medio del bosque termina enfrentándose a una persona con una perturbadora máscara de muñeca.

Allí, la mujer termina atrapada en su retorcido juego de la mamá y el bebé, desdibujando los límites entre protección, control y horror. La historia construye una dinámica tensa y emocionalmente incómoda que se aleja del terror convencional.
La relación entre víctima y captora se convierte en el eje de la historia, explorando una visión distorsionada de la maternidad y el afecto. Esta propuesta pretende destacar por su capacidad de generar inquietud desde lo psicológico, apoyada de una estética inquietante que recuerda a escenarios reales donde un inocente juego infantil se convierte en un pasaje retorcido y cruel.
La creación de Dolly como personaje también nace de referencias muy concretas asociadas a muñecas antiguas y al terror clásico. Su rostro rígido, sus movimientos infantiles y la manera en que mezcla comportamientos de cuidado con ataques violentos construyen una figura profundamente perturbadora.

Dentro de ese universo inquietante, Dolly convierte elementos asociados con la infancia en parte central de su horror. Muñecas colgadas entre los árboles, habitaciones infantiles y juegos convertidos en amenazas construyen una atmósfera profundamente impactante, donde el miedo nace tanto de lo que ocurre en pantalla como de la sensación permanente de vulnerabilidad que atraviesa toda la historia.








