Con la cita en las urnas fijada para el 8 de marzo de 2026, este bloque de centro y centroderecha busca consolidar un candidato único que compita en la primera vuelta presidencial, prevista para el 31 de mayo del mismo año.
Una coalición amplia que todavía negocia su composición
Hasta ahora, seis precandidatos confirmaron su participación en la consulta, generando expectativa sobre la representación de diversos sectores políticos moderados y opositores al gobierno actual. Entre ellos figuran:
- Mauricio Cárdenas, economista y exministro de Hacienda.
- Vicky Dávila, periodista y precandidata presidencial.
- David Luna, exministro de Tecnologías de la Información y exsenador de la República.
- Juan Manuel Galán, Líder del Nuevo Liberalismo.
- Aníbal Gaviria, exgobernador de Antioquia, dirigente político con trayectoria regional.
- Juan Daniel Oviedo, exdirector del DANE y exconcejal de Bogotá.
A estas figuras se suma Paloma Valencia, senadora y actual candidata por el Centro Democrático, el principal partido de derecha del país, quien confirmó su participación en la consulta tras prolongadas conversaciones con otros líderes de oposición. Su ingreso modifica el mapa político del bloque y le da mayor visibilidad al uribismo dentro de esta coalición.
En paralelo, otros aspirantes como Juan Carlos Pinzón han mantenido acercamientos con la coalición, y se espera un anuncio formal en los próximos días sobre su eventual incorporación.
Un bloque diverso con un objetivo común
La Gran Consulta busca integrar a sectores de la centroderecha bajo una sola pregunta electoral y elegir, por votación popular, al líder que los represente en la carrera presidencial. Los precandidatos han insistido en que la votación no pretende ser una mera suma de fuerzas políticas formales, sino un ejercicio ciudadano de unidad en defensa de la Constitución y de alternativas frente a extremos políticos.
David Luna ha defendido públicamente la idea de que esta consulta busca ofrecer una propuesta alternativa que evite la polarización extrema y que construya soluciones desde una mirada centrada en la defensa institucional del país.
Escenario político más amplio
El contexto electoral colombiano para 2026 está marcado por una marcada fragmentación y por múltiples aspirantes presidenciales. En total, más de 90 grupos y movimientos han presentado firmas para competir en la primera vuelta, lo que dará lugar a una depuración de fuerzas políticas en los próximos meses.
A la par de la Gran Consulta por Colombia, otras alianzas han surgido en el espectro político. Por ejemplo, en la izquierda, el Pacto Histórico realizó su propia consulta interna en octubre de 2025, de la cual resultó ganador Iván Cepeda, consolidado como su candidato presidencial.
Un pulso ideológico definitorio
El impacto de esta coalición va más allá de la medición de fuerzas entre precandidatos. Representa también el pulso entre corrientes políticas que conviven dentro de la oposición al actual gobierno, con matices y prioridades diversas, pero con el interés común de imponer una alternativa viable para la Casa de Nariño.
Analistas políticos apuntan que la Gran Consulta podría influir decisivamente en la configuración del mapa electoral al consolidar —o no— un bloque cohesionado frente a candidaturas que se perfilan desde la izquierda, la centroizquierda y otras expresiones alternativas que han decidido competir también fuera de este mecanismo interpartidista.
Rumbo a las urnas
Con menos de tres meses para la jornada del 8 de marzo de 2026, la Gran Consulta por Colombia se encuentra en su momento más decisivo. Más allá de negociaciones internas o de cuáles figuras logren finalmente unirse, lo que está en juego es la capacidad de este bloque para articular un mensaje político común, atraer apoyo ciudadano y posicionarse como contendiente sólido frente a las otras expresiones del espectro político en Colombia.








