Por: Juan David Quevedo
El Ministerio de Educación Nacional y la Universidad Tecnológica del Chocó Diego Luis Córdoba definieron una agenda de trabajo para atender las afectaciones ocasionadas por el reciente sismo y establecer las acciones necesarias para mantener la continuidad de las actividades académicas mientras avanza la recuperación de la institución.
La decisión fue tomada durante una reunión entre el viceministro de Educación Superior, Camilo Noguera Pardo; la rectora de la Universidad Tecnológica del Chocó, Lida Martínez; y el equipo directivo de la institución. Durante el encuentro se presentó un balance sobre las condiciones actuales de la universidad, las afectaciones derivadas de la emergencia y las necesidades que deberán ser atendidas en los próximos días.
De acuerdo con el Ministerio de Educación, una de las principales decisiones fue la construcción de una hoja de ruta que permita organizar las acciones de respuesta, establecer cuáles intervenciones deben ser priorizadas y definir el acompañamiento técnico que brindará la cartera educativa según las necesidades identificadas por la institución.
Dentro del plan también se contempla la instalación de una mesa técnica encargada de evaluar los requerimientos académicos, administrativos y de infraestructura. Esta instancia realizará seguimiento a los compromisos que sean establecidos y analizará las alternativas necesarias para mantener el servicio educativo mientras se desarrollan las acciones de recuperación.
El anuncio se produce después de las medidas que la propia Universidad Tecnológica del Chocó comenzó a implementar tras el sismo registrado en Quibdó el pasado 10 de agosto. El 14 de agosto, la institución habilitó un censo dirigido a estudiantes y docentes afectados por la emergencia o cuyos núcleos familiares hubieran registrado alguna situación relacionada con el evento.
El formulario buscaba recopilar información sobre posibles afectaciones a la salud e integridad de los integrantes de la comunidad universitaria y sus familias. También incluyó preguntas relacionadas con la continuidad académica y la conectividad, teniendo en cuenta la disponibilidad de internet y telefonía móvil para continuar con los procesos formativos.
El diagnóstico contempló igualmente el reporte de daños en viviendas, la pérdida de equipos tecnológicos y otros elementos necesarios para las actividades estudiantiles, junto con la identificación de personas que pudieran requerir rutas de atención y acompañamiento psicosocial.
Según la universidad, la información recopilada mediante este proceso serviría como insumo para orientar las respuestas de la institución y del Gobierno Nacional frente a la emergencia. Ahora, las necesidades identificadas forman parte del contexto en el que el Ministerio y la Universidad Tecnológica del Chocó iniciaron la definición de una respuesta conjunta.
La agenda acordada establece una coordinación permanente entre ambas entidades, mientras la mesa técnica y la hoja de ruta avanzan en la definición de prioridades para atender las afectaciones registradas y mantener el desarrollo de las actividades académicas durante el proceso de recuperación.








