El Dr. Luis Devoz, cirujano plástico estético y reconstructivo, analiza las particularidades, el nivel de molestias y los tiempos de recuperación de cinco de los procedimientos más demandados en la actualidad.
El temor al dolor y las dudas sobre la complejidad del posoperatorio son, con frecuencia, los principales factores que frenan a las personas al momento de decidirse por una intervención estética. Para aportar claridad y derribar mitos sobre este proceso, el Dr. Luis Devoz —cirujano plástico, estético y reconstructivo, miembro de la American Society of Plastic Surgeons y de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica— ha clasificado el nivel de exigencia en la recuperación de cinco de las cirugías más populares.
A través de una escala del 1 al 5, donde los valores más altos representan procesos más prolongados o complejos, el especialista desglosa lo que realmente experimentan los pacientes tras salir del quirófano.
1. Rinoplastia: Nivel 2/5 (Menos dolor del que se cree)
A diferencia de la creencia popular que asocia la cirugía de nariz con un posoperatorio sumamente doloroso, el Dr. Devoz señala que se trata de un procedimiento que no genera dolor significativo.
El nivel de inflamación varía principalmente según la predisposición al sangrado de cada paciente. En su práctica, el especialista destaca el uso de técnicas modernas que prescinden del uso de tapones nasales, utilizando en su lugar láminas tabicales (septales) para prevenir la formación de hematomas en el tabique y evitar desviaciones. Aunque es común experimentar una sensación de congestión o dificultad para respirar de forma óptima durante los primeros días, la molestia es principalmente funcional y no dolorosa.
2. Blefaroplastia: Nivel 3/5 (Incomodidad periocular)
La intervención para corregir el exceso de piel o bolsas en los párpados es considerada una cirugía sencilla. Sin embargo, su posoperatorio se ubica en un nivel intermedio debido a la sensibilidad de la zona tratada.
Tras el procedimiento, la región periocular tiende a inflamarse, lo que genera cierta incomodidad e inflamación en los párpados. A pesar de estas molestias visibles, el especialista aclara que no es un proceso doloroso, sino más bien incómodo durante los primeros días de cicatrización.
3. Mamoplastia de aumento: Nivel 3/5 (Molestia muscular inicial)
El aumento de senos presenta una recuperación particular que depende en gran medida de la técnica utilizada. Al emplear el abordaje en plano dual (dual plane), se requiere seccionar parcialmente el músculo en su parte inferior para alojar el implante.
Esta manipulación muscular genera una sensación similar a la de un desgarro muscular intenso. Por este motivo, los pacientes suelen manifestar dolor durante los primeros tres a cuatro días posteriores a la cirugía. No obstante, superada esa fase inicial de inflamación muscular, el proceso de recuperación tiende a ser sumamente rápido e impulsado.
4. Pexia mamaria: Nivel 4/5 (Atención rigurosa a las cicatrices)
El levantamiento de senos o pexia mamaria es una cirugía relativamente corta y sencilla en términos de ejecución, pero exige un cuidado posoperatorio meticuloso debido a la extensión de sus incisiones.
Dado que requiere un trabajo de remodelación de piel, el factor crítico radica en la evolución de las cicatrices. Los pacientes deben mantener un estricto cuidado para evitar que la zona se humedezca, abstenerse de realizar esfuerzos físicos y vigilar constantemente la evolución de los puntos de sutura para prevenir aperturas o complicaciones en la piel.
5. Abdominoplastia: Nivel 5/5 (La recuperación más prolongada)
En el extremo superior de la escala se encuentra la abdominoplastia, considerada por el Dr. Devoz como una de las intervenciones de mayor envergadura dentro de la economía corporal.
Este procedimiento combina la extracción de grasa mediante lipoescultura con la remoción de exceso de piel y el amarre o plicatura de los músculos abdominales. Al intervenir múltiples planos anatómicos y requerir la tensión muscular, tanto la cirugía como el periodo de rehabilitación son significativamente más prolongados que en otros procedimientos, exigiendo un compromiso mayor por parte del paciente durante el reposo.
La importancia de un manejo profesional
La evolución de las técnicas quirúrgicas ha permitido optimizar los tiempos de reposo y reducir el malestar en la mayoría de las cirugías estéticas. Sin embargo, especialistas recuerdan que cada organismo responde de manera individual y que el éxito del resultado final depende tanto de la destreza del cirujano como del cumplimiento riguroso de las indicaciones posoperatorias por parte del paciente.








