En el fútbol, los ídolos nunca se terminan de marchar. En Colombia, el nombre de Radamel Falcao García parece destinado a una última gran función. En las últimas horas han tomado fuerza versiones periodísticas, originadas por el periodista argentino Sebastián Srur, que hablan de un diálogo directo y de una hoja de ruta establecida entre el técnico Néstor Lorenzo y el “Tigre” para su posible regreso a la Selección Colombia de cara al Copa Mundial de la FIFA 2026.
La versión indica que Lorenzo habría contactado al actual delantero de Millonarios FC para plantearle un escenario concreto. No se trataría de un llamado por gratitud ni de un gesto simbólico, sino de un acuerdo condicionado al rendimiento. La exigencia sería clara: para ser tenido en cuenta en la lista definitiva de 26 jugadores, Falcao deberá mantener un ritmo competitivo de al menos dos a tres partidos por mes con su club.
El planteamiento revela una visión pragmática del entrenador argentino. Aunque el recambio generacional avanza con nombres como Jhon Durán y Jhon Córdoba, el cuerpo técnico sería consciente de que el grupo carece de un liderazgo jerárquico consolidado en el camerino para afrontar la presión de una cita mundialista. Lorenzo, quien conoce el entorno de la Selección desde ciclos anteriores, entiende el peso que tiene la experiencia en torneos de máxima exigencia.
En lo estrictamente deportivo, el debate no gira únicamente en torno al gol. Durante la temporada 2025 en el fútbol colombiano, Falcao ha disputó alrededor de 12 partidos y marcó 6 goles, con un promedio cercano a 0,7 tantos por encuentro y una efectividad destacada en relación con los minutos jugados. Las cifras demuestran que, cuando está en condiciones físicas óptimas, conserva olfato goleador y capacidad de definición. Sin embargo, su posible convocatoria respondería también a factores extradeportivos: la gestión del camerino, el impacto psicológico en rivales y compañeros, y la experiencia en escenarios críticos.
A sus 40 años (que cumplió el pasado 10 de febrero) edad que tendrá al inicio del Mundial, el mayor obstáculo no es la calidad, sino la resistencia física. El delantero se recupera actualmente de una lesión muscular leve en los isquiotibiales sufrida el pasado 15 de febrero ante Llaneros. En Millonarios, su participación ha sido intermitente debido a molestias recurrentes, lo que convierte la “cuota mensual de partidos” en el desafío central de esta eventual hoja de ruta. La pregunta no es si sabe jugar al más alto nivel, sino si su cuerpo podrá sostener la frecuencia competitiva que exige un Mundial.
¿Qué ganaría Colombia y cuál es el escenario real?
El eventual regreso de Falcao implicaría un mensaje claro: la Selección busca equilibrio entre juventud y experiencia. En una plantilla joven, la presencia del máximo goleador histórico del equipo nacional representaría un activo intangible en términos de liderazgo y autoridad moral. Su sola inclusión podría fortalecer la confianza del grupo y elevar el estándar interno de competencia.
No obstante, la decisión final dependerá de la coherencia entre discurso y rendimiento. Lorenzo ha dejado la puerta abierta, pero con condiciones medibles. Si Falcao logra estabilidad física y continuidad en los próximos meses, su nombre en la lista rumbo a Estados Unidos, México y Canadá 2026 dejaría de ser una conjetura romántica para convertirse en una determinación técnica.
La posibilidad es real, pero está sujeta al tiempo y al cuerpo. Para el “Tigre”, sería el cierre de un círculo que quedó inconcluso en Brasil 2014; para Colombia, la oportunidad de despedir a su máximo referente en el escenario más grande del fútbol mundial, no como homenaje, sino como pieza útil de un proyecto competitivo.
¿Usted estaría o no deacuerdo a que Radamel Falcao García esté en el próximo mundial de fútbol a disputarse entre junio y julio del presente año?, los leemos.









