Nueve días después del terremoto, Kimberly Quetama, integrante del Consejo Juvenil de San José del Palmar, Chocó, alertó sobre las dificultades para llevar ayudas a las comunidades rurales y pidió maquinaria y materiales para comenzar la reconstrucción.
La situación en San José del Palmar continúa siendo compleja debido a los derrumbes, las lluvias y las dificultades de acceso. Según Kimberly Quetama, todavía hay comunidades incomunicadas y familias que apenas han podido reportar las afectaciones sufridas por el terremoto, “Hoy todavía pudimos descubrir dos familias que se quedaron sin nada, pero como estaban tan lejos y tan incomunicadas, apenas hoy pudieron avisar. Es triste porque hoy todavía nosotros no sabemos cómo está el 100 % de nuestra población”, explicó.
El acceso al municipio también representa un desafío. La principal vía es una carretera destapada desde Cartago, Valle del Cauca, que puede tardar cerca de cuatro horas. Los derrumbes son constantes y la comunidad reclama maquinaria permanente para mantener habilitado el corredor, “Las maquinarias las necesitamos 24/7 porque es el derrumbe todos los días. Vinieron un día, trabajaron un ratico, se tomaron la foto y se fueron”, afirmó Quetama.
A las afectaciones se suman las más de 300 réplicas registradas después del terremoto y el impacto emocional en los habitantes. La líder juvenil aseguró que los niños y las familias permanecen atemorizados, especialmente después de los hostigamientos registrados antes del sismo, “Los niños no duermen, los niños se asustan, los niños están intranquilos. Hay gente que no puede descansar porque cada que medio se mueve algo tienen mucho miedo”, señaló.
Quetama también advirtió que algunas ayudas han terminado en Quibdó debido al desconocimiento de la ruta adecuada para llegar a San José del Palmar. La comunidad ha comenzado a orientar a organizaciones y personas que quieran llevar asistencia directamente al municipio y sus zonas rurales, “Si quieren venir, todo el mundo es bienvenido, pero que por favor se comuniquen con alguien de nosotros. Si tenemos que ir a recogerlos, los recogemos, porque la ruta sí es bastante larga”, indicó.
Ahora, la principal necesidad es avanzar hacia la reconstrucción. El terremoto afectó viviendas, resguardos indígenas, fincas y trapiches, estos últimos fundamentales para la economía local. La comunidad solicita ladrillos, cemento, varillas y tejas de zinc, “Tenemos, por ejemplo, resguardos indígenas que quedaron completamente caídos. Entonces necesitamos empezar nuevamente a construir todos esos lugares. Hay casas que quedaron inhabitables y tienen que construirse de nuevo”, sostuvo.
Por eso, la líder juvenil hizo un llamado para que la ayuda continúe llegando a San José del Palmar y no se limite a la atención de los primeros días, “Necesitamos mucho, mucho material de construcción porque ya necesitamos empezar a reconstruir nuestro municipio”, concluyó.








