falsos-positivos
MAFAPO lleva 10 años luchando por la justicia, verdad y dignidad del buen nombre de sus hijos. Foto: Jeimy Murcia

Por Alejandro López Arias

En el marco del evento se llevó a cabo una eucaristía, una representación teatral por parte de las madres de MAFAPO a fin de captar la atención de los asistentes.

Evento patrocinadoInscripciones

Los llamados “Falsos positivos” fue la criminalización de civiles inocentes a manos del Ejército Nacional de Colombia. Jóvenes de diferentes municipios del país fueron desaparecidos, torturados y posteriormente asesinados para ser presentados por miembros de la fuerza pública como integrantes de grupos insurgentes y así recibir beneficios personales y económicos por parte de sus superiores y del gobierno nacional.

El Ejército Nacional de Colombia asesinó a jóvenes inocentes, haciéndolos pasar por guerrilleros de las FARC, para decir que estaban ganando la guerra contra este mismo grupo, 10.000 víctimas mortales y 10.000 familias que no saben a ciencia cierta lo ocurrido: madres, padres, hermanos, hijos y demás familiares que perdieron el norte desde el día que sus seres queridos desaparecieron.

En 2008 algunas de las madres de estos jóvenes torturados y asesinados decidieron crear (MAFAPO), madres, falsos positivos de Soacha y Bogotá. Este año conmemoran 10 años de estar vivas y unidas por la verdad y la justicia, una lucha por el no olvido, por la memoria y por la dignidad en contra de los “falsos positivos”.

¿Qué le pasó a Julián?

Julián Oviedo Monroy desapareció el 2 de marzo de 2008 en San Nicolás, zona rural de Soacha. Tenía 19 años: “era un hijo espectacular, un buen amigo, respetuoso con los demás”, expresa su madre. Desafortunadamente la falta de oportunidades académicas y laborales, sumado al sueño de ayudar a sus padres a pagar la vivienda que habitaban, llevó a Julián a aceptar el “trabajo” que los asesinos le ofrecieron fuera de su pueblo, sin saber que se encontraría con la muerte.

Durante 6 meses Blanca Monroy esperó ver a su hijo entrar por la puerta con la sonrisa que lo caracterizaba. 6 meses después de la desaparición se enteró que una gran cantidad de jóvenes procedentes de Soacha habían sido encontrados muertos en Ocaña, Norte de Santander, con camuflados y botas plásticas, acusados de ser parte de grupos armados al margen de la ley.

Según el Instituto Nacional de Medicina Legal, Julián habría sido asesinado al día siguiente de su desaparición luego de generar resistencia. La causa de su muerte según hipótesis, fue extrema tortura y una serie de disparos a boca de jarro, es decir, a corta distancia.


“Nunca pensé que él iba a terminar a manos del Ejército Nacional de Colombia, que se supone son los que deben cuidarnos, quienes deben estar pendientes de nosotros, pero fueron ellos quienes le quitaron la vida a la luz de mis ojos.”  Blanca Monroy – Madre de falso positivo.


Tristeza, dolor y desolación quedó en la familia Oviedo Monroy. La muerte del padre de Julián se adelantó, el futuro de sus hermanos se vio empañado por malas compañías, y por esa serie de acontecimientos es que Blanca Monroy pide justicia, verdad y sobre todo no repetición de estos hechos en otras familias colombianas.


Blanca Monroy hizo parte de la representación teatral en el evento conmemorativo de MAFAPO, en esta obra ella gritaba desgarradamente:
“¿Dónde estás hijo mío? mi amor. ¡Hijito de mi corazón, vuelve!
Foto: Jeimy Murcia

Como Blanca otras mujeres de MAFAPO expresan: “Somos mujeres, somos las madres de hijos a los que hemos limpiado el nombre. Nuestras luchas por la justicia y la no repetición siguen.” 10 años unidas por la verdad y la justicia. Las madres de Soacha no se resignan y no lo harán.