En un momento clave para el país, marcado por el debate electoral y las promesas de transformación, el Pacífico colombiano alza la voz. “Cuellos Blancos”, el sencillo de lanzamiento del álbum “Suena Bien” de la agrupación chocoana Los Dioses del Ritmo, producida por el maestro Iván Benavides y coproducida por el maestro Tino Herrera, es una canción de denuncia que señala las estructuras de poder que históricamente han administrado la riqueza de los territorios, mientras sus comunidades siguen enfrentando exclusión, violencia y abandono estatal.
“Esta canción es una denuncia. Es hablar de lo que vivimos en nuestros territorios: riqueza natural, talento, cultura… pero también abandono y decisiones que se toman lejos de nuestra realidad. “Cuellos Blancos” es nuestra manera de decirles que nuestra tierra no es un botín, es comunidad”, afirma Luigy Boy, vocalista y compositor.
El título hace referencia directa a quienes, desde posiciones de poder político y económico, han tomado decisiones que impactan los territorios sin que sus beneficios lleguen a las comunidades. La canción habla del contraste entre la riqueza natural, oro, biodiversidad, talento cultural entre otros, y la precariedad que viven sus habitantes. Es una crítica frontal a la desigualdad estructural y un llamado a la resistencia desde la identidad.

En esa misma línea, hoy las voces afrodescendientes además de participar en la conversación cultural: la definen. Cineastas, autores, bailarines y músicos construyen narrativas que han transformado la exclusión en creación, la memoria en obra y el territorio en escenario. “Cuellos Blancos” se suma a esa corriente que convierte el arte en herramienta de verdad y presencia, y la música en una forma de ciudadanía cultural.
Musicalmente, “Cuellos Blancos” mantiene la fuerza del exótico, la chirimía, el rap y el dancehall, pero esta vez con una narrativa más directa. La agrupación utiliza el ritmo como vehículo de memoria y denuncia, reafirmando que el Pacífico y las regiones de Colombia no son solo paisaje ni folclor: es territorio político, cultural y humano.
El lanzamiento cuenta con el respaldo de La Corporación Manos Visibles, organización sin ánimo de lucro, que cumple 15 años consolidando una red de liderazgos y organizaciones de vanguardia, que trabajan por la equidad racial y territorial en Colombia; un motor de transformación social que conecta talentos, liderazgos y organizaciones para cerrar brechas educativas, tecnológicas y culturales desde una perspectiva étnica y territorial.








