La obra, del investigador Leifer, propone un giro frente a la historiografía tradicional colombiana al ubicar el cuerpo vestido en el centro del debate ético, estético y político del país.
El lanzamiento se realizó como parte de las 25 actividades que UNIMINUTO desarrolla en su stand entre el 21 de abril y el 4 de mayo. La sede institucional, ubicada en el stand 110 del Pabellón 3, segundo piso de Corferias, ha sido concebida como un espacio permanente de conversación, en sintonía con el lema de esta edición de la feria, Escucharnos es leernos, y con la propuesta editorial UNIMINUTO Lee.
Una cartografía de lo humano en el siglo XIX
El punto de partida de la investigación es la Comisión Corográfica, un ambicioso proyecto bipartidista de mediados del siglo XIX que buscaba mapear la entonces República de la Nueva Granada. Mientras la Expedición Botánica se concentró en fauna y flora, la Comisión Corográfica se desplegó, en palabras del autor, como “una expedición al mapa profundo de lo humano”, documentando mediante láminas y acuarelas la diversidad de tipos sociales, oficios, razas y vestimentas del territorio.
Para Leifer, esas imágenes no son únicamente piezas artísticas, sino un ejercicio biopolítico. En una época en la que el centro político en Bogotá desconocía las realidades del Chocó, los llanos o las tierras bajas calificadas entonces como “salvajes”, la Comisión permitió a las élites ilustradas “ver” y taxonomizar el país que pretendían administrar y modernizar bajo un modelo agrario y capitalista.
Una grieta en la historia hegemónica
El libro desafía la forma convencional de contar la historia de Colombia, habitualmente articulada en torno a la guerra, la economía, el comercio y la religión. A través del cruce con la historia de las mentalidades, la historia del arte y los estudios visuales, la obra busca contrarrestar los relatos hegemónicos y dar lugar a aquello que la academia tradicional ha considerado “marginal” o “meramente femenino”.
Uno de los gestos analíticos más agudos del libro es su mirada decolonial sobre las imágenes del pasado. Leifer cita una lámina de Carmelo Fernández titulada Mujeres damas blancas de Ocaña, en la que aparece una mujer negra que no es nombrada en el título. “Ese cuerpo negado… la mujer negra está ahí, no desaparece, pero no la nombra; eso es lo que me interesa de esas láminas, lo que no hemos podido ver”, explicó el autor durante el conversatorio. La operación crítica del libro consiste, precisamente, en preguntar por las presencias borradas y por las jerarquías que se inscriben en el modo de vestir y representar los cuerpos.
La ruana, prenda nacional y transregional
Durante la presentación se discutió la existencia de una prenda capaz de cobijar la identidad nacional. Leifer señaló a la ruana como esa pieza transregional. Aunque con variaciones en materiales y usos según los climas —lana en Boyacá, algodón en otras zonas del país—, la prenda aparece de forma constante en las representaciones de la Comisión Corográfica.
El autor recordó que la ruana ha sido históricamente un símbolo de resistencia. Fue prohibida en tiempos hispánicos bajo argumentos de “salubridad” y cuestionada por líderes como Jorge Eliécer Gaitán, quien prefería la uniformidad del “cachaco” bogotano. Esa biografía de la prenda, sostiene el libro, condensa tensiones de clase, raza y región que aún operan en la manera en que el país se imagina a sí mismo.
Del siglo XIX a las pasarelas contemporáneas
Uno de los aportes más innovadores de la obra es el contrapunteo que establece entre las acuarelas de mediados del siglo XIX y el diseño de moda colombiano contemporáneo. La investigación muestra cómo las imágenes de la Comisión siguen vigentes y sirven de inspiración para diseñadores actuales como Juanita García, Diana Chrome y Lina Osorio, así como para marcas como Atelier Chrome y Los Salado.
“La historia es cíclica; no hay ningún capítulo de la historia de la moda cerrado”, afirmó Leifer, al destacar cómo el estilismo afro del Pacífico o el uso de accesorios indígenas son reinterpretados hoy en plataformas digitales y en producciones audiovisuales de alto alcance, entre ellas la adaptación televisiva de Cien años de soledad realizada por Netflix.
Una conversación interuniversitaria
El carácter coeditado de la obra fue subrayado durante el evento como un signo del trabajo en red de la academia colombiana. La articulación entre cuatro instituciones —la Institución Universitaria de Envigado, UNAULA, el ITM y UNIMINUTO— permitió poner en diálogo enfoques de investigación, archivos visuales y trayectorias de diseño y comunicación, en un libro que rescata 52 de las 151 imágenes originales de la Comisión Corográfica y las convierte en un documento vivo para pensar el presente.
La publicación se inscribe en la línea Libros que transforman de la propuesta UNIMINUTO Lee, en la que la institución reúne las obras derivadas de procesos de investigación con impacto social, junto a las líneas Libros que inspiran y Libros que construyen. Esta línea, según ha planteado el padre Harold Castilla Devoz, rector general de UNIMINUTO, busca ofrecer “una mirada crítica y comprometida” frente a los desafíos del mundo contemporáneo.
Repensar la identidad en clave digital
El conversatorio cerró con una reflexión sobre la pertinencia de este tipo de investigaciones en la era digital, en la que la memoria parece diluirse en los algoritmos. Cuerpo, vestido y nación se ofrece, en ese horizonte, como una invitación a repensar la identidad en un país pluriétnico y multicultural que, según los ponentes, aún tiene la tarea pendiente de conocerse a sí mismo más allá de las fronteras regionales.








