Hay historias que logran cambiar el rumbo de toda una comunidad, y la de la Banda Sinfónica Especial de Samacá es, sin duda, una de ellas. Lo que comenzó como un proyecto de formación cultural en este municipio boyacense, hoy tiene a 64 niños y jóvenes a punto de cruzar el Atlántico para representar a Colombia en el prestigioso “Mundial de Mundiales” de bandas, un evento que se celebrará el próximo 25 de julio en la ciudad de Kerkrade, Países Bajos.
Durante una visita a UNIMINUTO el alcalde de Samacá, Wilson Castiblanco y la gestora social del municipio, Sonia Morales, compartieron los pormenores de esta gran apuesta que busca entregarle a la juventud un proyecto de vida sólido a través de la música.
La música como escudo protector
En esta orilla de Boyacá, el arte se ha convertido en una verdadera barrera de contención contra problemáticas sociales como el alcoholismo y el consumo de sustancias psicoactivas. Según explicó Morales, actualmente el municipio tiene a cerca de 4 mil niños y jóvenes inscritos en diferentes escuelas de formación, siendo la música sinfónica uno de los procesos con mayor arraigo.
“Para nosotros era impensable sacar a tantos niños del país. Eran jóvenes de zonas rurales que, en su vida, se imaginaron que podían subirse siquiera a un avión”, recordó la gestora social al hablar del hito que significó ganar un concurso internacional previo en Valencia, España. El objetivo de la administración va más allá de los trofeos: se trata de abrirles el mundo y demostrarles que la disciplina y las habilidades blandas forjadas en la música pueden llevarlos tan lejos como se lo propongan.
El reto: conseguir 600 millones de pesos
Llevar a una delegación tan numerosa a Europa implica un enorme esfuerzo económico para que estos 64 talentos puedan hacer vibrar al continente europeo, se necesitan 600 millones de pesos.
Ante este desafío logístico, el alcalde Castiblanco aprovechó los micrófonos para hacer un llamado directo a la solidaridad del sector empresarial y de los colombianos. “Si cada colombiano nos diera mil pesos, reuniríamos 500 millones rápidamente y lograríamos cumplir ese sueño”, reflexionó el mandatario, extendiendo también la invitación a los Ministerios y Secretarías de Cultura para que respalden el talento local.
Para garantizar la transparencia, los aportes están siendo gestionados por la Fundación Tacari, una organización integrada por los propios padres de familia de los músicos, quienes administran cuentas de ahorro en Davivienda y Bancolombia destinadas a la financiación del viaje.
Un destino ecoturístico a la vuelta de la esquina
Además de exaltar el talento de sus jóvenes, la entrevista con estas dos vocerías del municipio, también sirvió para recordar los grandes atractivos que ofrece Samacá. Ubicado a tan solo 120 kilómetros de Bogotá, ingresando por un desvío a cinco kilómetros del icónico Puente de Boyacá, el municipio esconde joyas naturales como el Parque Natural Páramo El Rabanal, con sus 4 mil hectáreas ideales para el ecoturismo, y los embalses Gachaneca 1 y 2.
Pero la gran sorpresa que aguarda a los visitantes es su gastronomía. Quienes decidan hacer una parada en este municipio podrán degustar desde sus tradicionales calados —conocidos popularmente como los “milagrosos”—, hasta platos emblemáticos que incluyen gallina, chanfaina, mondongo, mute y carne a la llanera.
El compromiso, el talento y la cultura ya están sobre la mesa. Ahora, el sueño de estos jóvenes depende del empujón final que pueda darles un país que se une por la juventud y el arte.








