Escrito por Andrés Berrocal
Los acercamientos de la colectividad al candidato del Pacto Histórico tienen contra las cuerdas a varios de sus representantes electos al Legislativo, quienes han manifestado su desacuerdo con esta posible alianza.
De cara a las elecciones presidenciales de 2026, los partidos políticos han venido tejiendo alianzas con los candidatos más opcionados para llegar a la Casa de Nariño. En este contexto, la Alianza Verde ha contemplado la posibilidad de respaldar al candidato de izquierda Iván Cepeda en la primera vuelta, lo que ha generado un fuerte malestar interno.
Esta situación se originó luego de que la mayoría del partido aprobara la proposición del representante a la Cámara Jaime Raúl Salamanca, orientada a construir un acuerdo programático con la campaña del candidato del Pacto Histórico. Sin embargo, esta decisión provocó el rechazo de varios congresistas actuales y de otros que se posesionarán en julio, quienes se oponen a una eventual adhesión a la campaña de Cepeda.
Algunas figuras de la colectividad, como Katherine Miranda y Angélica Lozano, quienes no repetirán período en el Legislativo, se pronunciaron en contra de la decisión y la desconocieron. Además, dejaron entrever que podrían respaldar otras aspiraciones presidenciales, como las de Paloma Valencia o Claudia López.
Por su parte, congresistas reelectos como Catherine Juvinao y Jonathan Pulido también expresaron su incomodidad frente a la determinación del partido. Señalan que, de concretarse una alianza con Cepeda, estarían obligados a apoyarlo para no perder su curul en el próximo periodo del Congreso, pese a sus diferencias políticas.
En el caso de Pulido, esta sanción podría evitarse si el partido aprueba su proceso de escisión, lo que le permitiría crear un nuevo movimiento y respaldar libremente a cualquier candidato sin poner en riesgo su escaño.
Frente a la controversia, el partido recordó en un comunicado oficial que sentarse a dialogar no implica necesariamente un acuerdo, “Sentarse no implica que haya un acuerdo. El Verde es de tendencias, no hay un monopolio de alguien; siempre hemos dialogado y así hemos operado. No está descartada otra posibilidad. Si no se llega a una negociación, si en la campaña de Cepeda no se aceptan las posturas del Verde, pues sencillamente el partido tomará en cuenta otras opciones. En el partido ya hay personas, por ejemplo, trabajando con Sergio Fajardo y con Claudia López”.
Aunque la Alianza Verde aún no ha formalizado una alianza, las tensiones internas y las posturas divergentes podrían derivar en una fragmentación del partido e incluso en eventuales escisiones que debiliten su presencia en el próximo periodo legislativo.








