La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) clausuró el pasado lunes 25 de mayo su itinerario virtual rumbo a las elecciones presidenciales con el tercer webinar de la serie “Iglesia, Ciudadanía y Paz”, titulado “Votar desde la esperanza: una decisión libre, consciente y en paz”. La jornada, transmitida también por los canales de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), buscó ofrecer elementos para que la ciudadanía ejerza el voto desde la serenidad y la confianza en el bien común, a pocos días de la primera vuelta del 31 de mayo.
El encuentro, conducido por el Servicio Episcopal para el Perdón, la Reconciliación y la Paz (SERP), contó con dos invitados de peso. María Victoria Llorente, politóloga, directora de la FIP, asesora del SERP y, durante más de 25 años, integrante de la Comisión de Conciliación Nacional en representación de la Iglesia. Y Juan Antonio Fernández Gamarro, sociólogo guatemalteco, profesional internacional del SERP vinculado a la organización alemana de cooperación AGIAMONDO, con experiencia en memoria histórica y fortalecimiento comunitario en América Latina.
El miedo, mal consejero; la esperanza, una decisión
La conversación abrió reconociendo el clima emocional del momento. Llorente admitió sentir ella misma el cansancio, la incertidumbre, la desconfianza y el miedo que atraviesan al país, pero advirtió que negar esas emociones no ayuda, y permitir que decidan por nosotros, tampoco. El miedo, dijo, tiende a encerrarnos y a hacernos desconfiar de los demás. Frente a ello propuso la esperanza no como ingenuidad, sino como “una decisión consciente de no renunciar al país”. Desde la experiencia de la FIP, agregó, la esperanza no aparece cuando desaparecen los problemas, sino cuando las personas deciden seguir participando y cuidando lo colectivo.
Fernández planteó tres llamados. El primero: reconocer que el voto es “un derecho y una conquista social histórica”, pues el sufragio universal se consolidó apenas en la primera mitad del siglo XX y el voto femenino en Colombia llegó en los años cincuenta. El segundo: entender el momento como una oportunidad para reflexionar sobre los problemas estructurales del país. Y el tercero: deliberar en familia y en comunidad sobre lo que se aspira para los próximos cuatro años.
El voto como afirmación de la dignidad
Al preguntarse cómo el sufragio puede contribuir a la reconciliación, Fernández compartió señales de esperanza que ha visto en los territorios: jóvenes formándose en teatro para la paz, comunas que exaltan sus liderazgos positivos, madres buscadoras que se encuentran con firmantes de paz, parroquias que se organizan para la acción colectiva.
Al reincorporarse, Llorente sintetizó una idea central de la FIP: la de una “paz posible”, ni maximalista ni mínima, que se construye paso a paso en la vida cotidiana. El voto, sostuvo, puede convertirse en una forma de afirmar la dignidad, la voz propia y la voluntad de seguir siendo parte de un proyecto colectivo. Contribuye a la reconciliación cuando recuerda que se comparte un mismo país con personas muy distintas, y que participar democráticamente implica aceptar que las diferencias no tienen por qué romper la convivencia.
Libre, consciente e informado
El tercer bloque profundizó en las condiciones de un voto auténticamente libre. Llorente recogió una idea de monseñor Héctor Fabio Henao, expuesta en el primer webinar: la política no como confrontación permanente, sino como posibilidad de construir bien común. Desde ahí planteó el voto como un derecho y un deber a la vez, una decisión ética y profundamente humana, y subrayó que la libertad del sufragio implica proteger la conciencia frente al miedo, la presión y la desinformación.
Fernández aportó el marco institucional: en una democracia representativa, el pueblo —el soberano— delega funciones en sus representantes. Para que el voto sea libre e informado se requieren acceso a la información, elecciones periódicas en igualdad de condiciones y respeto fiel a las preferencias registradas. Pero añadió un componente cultural: una ciudadanía democrática cimentada en el respeto, la escucha activa y la capacidad de tramitar las diferencias sin deshumanizar a quien piensa distinto.
La diversidad, de cliché a riqueza interiorizada
Consultada sobre el papel de la pluralidad en la reconciliación, Llorente fue directa: la diversidad cultural y ambiental de Colombia debe dejar de ser un cliché y empezar a vivirse como riqueza colectiva, en vez de como amenaza. Advirtió contra una tendencia muy humana —pensar que el polarizado siempre es el otro— y precisó que la reconciliación no es unanimidad: es aprender a convivir con las diferencias sin convertir al distinto en un enemigo moral. Conciliarse, dijo, no empieza cuando se dejan de tener diferencias, sino cuando se decide que ninguna diferencia vale más que la condición compartida de ser colombianos.
Desinformación e inteligencia artificial: el eco de “Magnifica Humanitas”
El bloque sobre desinformación coincidió con un acontecimiento vaticano. Ese mismo 25 de mayo, el papa León XIV publicó su primera encíclica, “Magnifica Humanitas”, dedicada a la custodia de la persona humana en la era de la inteligencia artificial. El documento fue firmado el 15 de mayo, en el 135.º aniversario de la Rerum Novarum de León XIII, y actualiza la Doctrina Social de la Iglesia frente al desarrollo tecnológico.
La moderación enlazó ese tema con la pregunta por el voto informado. Fernández recordó que la Organización de Estados Americanos definió en 2019 la desinformación como la difusión masiva de información falsa con intención de engañar, y advirtió que la inteligencia artificial ha desbordado esa noción, aunque su objetivo sigue siendo el mismo: desincentivar el voto. Sus claves prácticas: tener conciencia de que el fenómeno existe, verificar las fuentes, no replicar contenidos sensacionalistas y denunciar la información malintencionada.
Llorente apeló a la responsabilidad individual frente a la “gran paradoja” de tener más información disponible que nunca y, a la vez, más burbujas. La doble verificación, salir de la propia burbuja y contrastar fuentes son, dijo, deberes ciudadanos. Cuidar la democracia pasa, en buena medida, por “proteger nuestra capacidad de discernir con calma”.
Prepararse para el domingo y aceptar los resultados
En la recta final, Llorente entregó recomendaciones concretas. Insistió en que cada voto cuenta —“la diferencia puede hacerla un solo voto y ese voto puede ser el mío”— y aconsejó organizar la jornada con anticipación, salir temprano y llegar a las urnas con serenidad, tras haber reflexionado y no al calor del último momento. Como parte de tranquilidad, recordó que, según la Registraduría, más de 600.000 jurados y cerca de 3.000 comisiones escrutadoras acompañarán el proceso, sostenido por ciudadanos comunes.
Sobre el día después, ambos coincidieron en un punto que cobra especial relevancia en un clima polarizado: la importancia de aceptar los resultados. Llorente recordó que la jornada electoral más reciente fue ejemplar pese a la incertidumbre previa, y llamó a confiar en un sistema que, aun perfectible, ha funcionado una y otra vez. Fernández remarcó que aceptar el veredicto de las urnas es una característica de los Estados libres y democráticos, que disponen de mecanismos para dirimir cualquier disputa.
El cierre: votar como acto de amor y de esperanza
En los mensajes finales, Llorente sostuvo que votar desde la esperanza —entendida como amor, serenidad y cuidado de lo colectivo— convierte el acto democrático en una responsabilidad ética con los demás, y recordó que Colombia está hecha sobre todo de millones de personas que cuidan, trabajan y resisten cada día. “Salgamos a votar a conciencia, salgamos todos”, animó. Fernández, evocando a León XIV, invitó a dar testimonio con gestos sencillos que tejen comunidad, armonía y paz, y a recordar que el voto del domingo tendrá impacto en toda la sociedad.
Con esta jornada concluyó la serie que arrancó el 11 de mayo con monseñor Henao y continuó el 19 con los laicos Mónica Lauer Pérez y Camilo Cubillos. El SERP reiteró que la Iglesia no promueve candidatos ni partidos, sino que acompaña el discernimiento cristiano y la conciencia ciudadana desde el Evangelio y la Doctrina Social.
Para profundizar
- La serie completa “Iglesia, Ciudadanía y Paz” (webinars del 11, 19 y 25 de mayo) se puede ver en el canal de YouTube y la página de Facebook de la Conferencia Episcopal de Colombia.
- Cartilla oficial: “Vivamos el evangelio participando conscientemente en la política”, del Secretariado Nacional de Pastoral Social.
- Encíclica citada: “Magnifica Humanitas” (papa León XIV, 2026), sobre la persona humana en la era de la inteligencia artificial.
- 🌐 www.cec.org.co








