La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) entregó hoy un nuevo balance sobre la tragedia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 que estremeció a Colombia el pasado lunes. De acuerdo con el reporte, 287 personas han muerto y 3.975 han resultado heridas como consecuencia del movimiento telúrico.
El organismo también mantiene en 379 el número de personas desaparecidas, mientras los equipos de búsqueda y rescate continúan trabajando en diferentes puntos afectados. Hasta el momento, 354 personas han sido rescatadas de las zonas impactadas por el terremoto.
La magnitud de la emergencia también se refleja en el número de familias y viviendas afectadas. El balance de las autoridades señala que más de 102.000 personas han resultado afectadas, mientras se contabilizan miles de viviendas destruidas y otras tantas con daños estructurales. Un reporte actualizado registra 12.828 viviendas destruidas.
La tragedia se concentra especialmente en el suroccidente y el occidente del país. Según el reporte conocido este viernes, 15 departamentos y 426 municipios presentan algún tipo de afectación tras el sismo, cuyo epicentro se ubicó en inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento del Chocó.
Entre las zonas que permanecen bajo especial atención se encuentran Cali, Pereira, Quibdó, Manizales y Armenia, ciudades en las que se han registrado daños en viviendas, edificaciones e infraestructura, además de afectaciones en servicios esenciales.
Las labores de emergencia se mantienen mientras las autoridades avanzan en la atención de los damnificados, la remoción de escombros y la evaluación de las estructuras afectadas. Aunque ya han transcurrido varios días desde el terremoto, los organismos de socorro continúan concentrando esfuerzos en los lugares donde todavía existe posibilidad de encontrar personas con vida.
El terremoto del 10 de agosto se ha convertido en una de las emergencias naturales más graves de los últimos años en Colombia. El desafío ahora no solo está en culminar las labores de búsqueda y rescate, sino también en atender a las miles de familias que perdieron sus viviendas y garantizar la recuperación de la infraestructura afectada.








