Atrás quedaron los días en que el legado del poeta Rafael Pombo permanecía confinado entre las paredes de una casona colonial en el centro histórico de Bogotá, cuatro décadas después de su creación en 1985, la Fundación Rafael Pombo ha transformado radicalmente su estrategia para incentivar la lectura en Colombia, apostando por aulas itinerantes, experiencias inmersivas y un nuevo proyecto pedagógico bautizado como “BETO”, cuyo estreno está proyectado para la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FilBo) en 2027.
La iniciativa, revelada en primicia por la directora ejecutiva de la entidad, María del Pilar Arango, representa una evolución directa de lo que la organización denomina la “pedagogía de la sensibilidad”.
La huella del “modelo Pombo”: aprender a través del asombro
El enfoque pedagógico desarrollado por la fundación se aleja deliberadamente de los métodos tradicionales de memorización escolar, en su lugar, articula lo que definen como “edu-entretenimiento”: una confluencia entre literatura infantil, tecnología, pensamiento crítico y artes visuales concebida para que niños y jóvenes se conviertan en protagonistas activos de su propio aprendizaje, así lo explicó Arango en diálogo con RenovAcción Social Sostenible, al describir el impacto que este método busca dejar en las habilidades comunicativas y creativas de los menores.
Para lograrlo, la fundación dejó atrás su antigua sede en el barrio La Candelaria (adquirida por el Ministerio de Cultura hace más de quince años) y descentralizó sus operaciones, desde su base administrativa en el Parque Científico de Innovación Social de UNIMINUTO, despliega “ambientes de aprendizaje Pombo” en centros comerciales, colegios de zonas vulnerables, empresas y ferias de todo el país. Además, en alianza con la Cámara Colombiana del Libro, facilita el ingreso gratuito de más de 15 mil estudiantes de colegios públicos a talleres especializados durante cada edición de la FilBo.

Qué es “BETO”, la gran apuesta para 2027
El anuncio central de la fundación mira hacia el futuro inmediato de la educación básica, en conjunto con la Corporación Universitaria Minuto de Dios (UNIMINUTO), la organización trabaja en un proyecto de investigación que dará vida a una nueva metodología educativa.
El programa se sintetiza bajo el acrónimo BETO:
- Bilingüismo
- Emociones
- Tecnología
- Oralidad y argumentación
Según explicó Arango, el propósito es responder a las demandas del entorno digital contemporáneo sin descuidar el bienestar socioemocional de los estudiantes. Juliana Andrade, coordinadora de proyectos de la fundación, subrayó en ese sentido que la literatura actual no solo debe adaptarse a las etapas cognitivas de la niñez, sino también servir como una herramienta de inteligencia emocional que ayude a procesar y tramitar sentimientos.
El reto en el hogar: el ejemplo antes que la imposición
Pese a los avances metodológicos e investigativos en las aulas, las directivas de la fundación recalcaron que el hábito lector no puede delegarse exclusivamente a las instituciones educativas, para Arango, la lectura debe incentivarse desde el vientre materno mediante la lectura compartida en voz alta y, sobre todo, a través del ejemplo cotidiano de los padres. Espacios tan simples como tertulias familiares o pequeños clubes de lectura en casa son, a su juicio, el mecanismo más eficaz para abrir horizontes culturales y cultivar una curiosidad que perdure toda la vida.
Si quiere profundizar el día a día de las acciones de la Obra de El Minuto de Dios, escuche de lunes a viernes de 11 a 12 del día el programa de radio RenovAcción por Emisora Minuto de Dios 107.9 FM en Bogotá y UNIMINUTO Radio 1430 AM en Bogotá, también en UNIMINUTORadio.com.co
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