Este es un momento en el que las instituciones educativas dependen cada vez más de herramientas tecnológicas externas creadas por grandes tecnológicas que responden a diferentes dinámicas, no solo en lo económico, también en el poder político y militar. Justamente, para acortar ese brecha de dependencia, la Organización Minuto de Dios ha decidido tomar el control de su ecosistema digital, su gran reto es construir una capacidad institucional de inteligencia artificial (IA) que esté completamente centralizada y gobernada bajo sus propios principios éticos, valores corporativos y esquemas de seguridad. En lugar de permitir el uso disperso y disgregado de aplicaciones comerciales, esta plataforma propia buscará orquestar toda la arquitectura de la IA institucional, blindando la información y garantizando que el diseño tecnológico responda directamente a las necesidades de la organización.
Según explicó Pierre Caliz, vicerrector de Transformación Digital e Inteligencia Artificial de UNIMINUTO, durante la V Jornada de Inteligencia Artificial de UNIMINUTO, la dependencia de plataformas comerciales genera un ecosistema de “iniciativas aisladas y desconectadas”. Por ello, la apuesta de tener una plataforma propia busca “blindar temas tan importantes para nosotros como institución, como son la ética, los principios, los valores” y las capas de seguridad de la información. Se trata, en esencia, de una búsqueda de soberanía digital para que la tecnología responda a las reglas de la universidad, y no al revés.
Sinergia: la transición hacia una organización “agéntica”
El camino hacia esa independencia tecnológica ya está en marcha a través de un proyecto piloto denominado Sinergia, concebido como una gran “fábrica de inteligencia artificial”, esta iniciativa representa la fase de transición para convertir a El Minuto de Dios en una organización “agéntica”, un modelo donde la inteligencia humana se combina estratégicamente con agentes de IA.
Actualmente, Sinergia asiste a las diferentes áreas de la institución en la generación de cursos, creación de contenidos y automatización de procesos, este ecosistema en fase de escalamiento permite optimizar la productividad colaborativa sin depender de soluciones fragmentadas, sentando las bases operativas para el desarrollo de la plataforma centralizada definitiva.

El impacto en las aulas y el mercado laboral colombiano
La adopción de estas tecnologías trasciende la eficiencia administrativa y proyecta una incidencia directa en el sector educativo del país, a nivel académico, el uso medido de la IA permitirá a la universidad mejorar indicadores institucionales críticos como el volumen de matrículas y la retención, ayudando a disminuir las tasas de deserción estudiantil. Al mismo tiempo, la estrategia busca dotar a sus más de 100.000 estudiantes de competencias digitales avanzadas, al habilitar a los alumnos en el uso orquestado de la IA, la institución los prepara activamente para integrarse a un mercado laboral que exige profesionales altamente competentes frente a los retos tecnológicos actuales.
A pesar de la magnitud técnica del proyecto, el éxito de esta transformación en el panorama educativo no radicará en los algoritmos. La inteligencia artificial funciona como un medio para potenciar la misión institucional, pero el verdadero cambio estratégico y visionario dependerá exclusivamente de las personas que aprendan a utilizar estas herramientas para transformar su entorno.








