Un escenario para la imaginación y el encuentro
En palabras de Pilar Arango, directora ejecutiva de la Fundación Rafael Pombo, este espacio emblemático se convertirá en el epicentro para celebrar el día de los niños y las niñas a través de historias, arte, música, juegos y literatura.
“Es un escenario para la imaginación… un lugar para que las familias disfruten juntas de la magia de la cultura y de la literatura”, destacó Arango.

La participación de la fundación en este evento busca acercar a la infancia a un universo donde los libros actúan como herramientas de transformación y asombro, propiciando espacios donde las familias puedan compartir y redescubrir el valor de la lectura compartida.
Un esfuerzo interinstitucional por la niñez
Este gran logro es el resultado de un trabajo articulado liderado por la Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de la Fundación Gilberto Álzate Avendaño (FUGA) y su proyecto Bronx Distrito Creativo y Cultural. El proyecto se consolida gracias a una robusta red de aliados estratégicos que incluye a:
- La Fundación Rafael Pombo.
- La Red Distrital de Bibliotecas Públicas de Bogotá (BibloRed) y su programa de sostenibilidad Educarse. OGA
- La Harinera del Valle.
- La Policía de Infancia y Adolescencia.
Gracias a esta alianza, la programación ofrecerá experiencias inmersivas con personajes entrañables, permitiendo que los niños exploren mundos de fantasía y se adentren en dinámicas creativas.
El día que se perdió la alegría: Una reflexión sobre las emociones
Como parte central de la agenda cultural, la Fundación Rafael Pombo presentará la obra “El día que se perdió la alegría”. Esta pieza artística invita a grandes y pequeños a transitar por un abanico de emociones —la tristeza, el enojo, el miedo y la alegría— planteando una pregunta transformadora: ¿Qué pasaría si un día perdiéramos la alegría?
A través de esta puesta en escena, los personajes guiarán a los asistentes en la búsqueda de este preciado sentimiento, demostrando que la literatura y el arte son vehículos esenciales para la gestión emocional y la resiliencia en la infancia.
Con esta gran apuesta, la Fundación Rafael Pombo reafirma su compromiso de seguir construyendo una niñez más atenta, curiosa y conectada con la lectura, consolidando a Bogotá como un territorio donde los libros abren caminos hacia un futuro con más imaginación y esperanza.








