El Tolima lleva semanas combatiendo al fuego. Los incendios forestales que golpean al departamento desde comienzos de agosto se han convertido en la emergencia ambiental más grave que vive la región en lo que va del año, y las cifras no dan espacio para el optimismo: más de 11.700 hectáreas de vegetación, cultivos, zonas ganaderas y bosque nativo han sido consumidas por las llamas, y el balance podría seguir creciendo.
Así lo confirmó la Gobernación del Tolima en su más reciente informe oficial, que reporta tres conflagraciones activas en este momento: una en la vereda Santo Domingo del municipio de Alvarado, otra en el sector de Aguas Claras en Suárez, y una tercera en la vereda Maracaibo, en el Cerro La Mina del municipio de Armero Guayabal.
Tolima, epicentro del fuego en Colombia
Las cifras nacionales ubican al Tolima como el departamento más golpeado por esta ola de incendios. Entre el 16 de junio y el 6 de agosto se registraron 438 incendios forestales en 191 municipios de 19 departamentos a nivel nacional, con una afectación aproximada de 7.153 hectáreas de cobertura vegetal, y el Tolima concentró el mayor número de eventos, con 140 incendios forestales en 38 municipios.
Pero el panorama se agravó considerablemente en la segunda semana de agosto. La gobernadora Adriana Matiz manifestó su preocupación porque durante esta semana se han consumido 11.200 hectáreas de vegetación y bosque virgen. Las autoridades departamentales reportan ahora 11.775 hectáreas afectadas, aunque el balance podría crecer cuando terminen las mediciones de las zonas más golpeadas. En municipios como San Luis y Ortega, los alcaldes sostienen que los registros disponibles podrían quedarse cortos frente a la superficie realmente alcanzada por las llamas.
Doble emergencia nacional
Los incendios forestales del Tolima y del resto del país se producen en el peor momento posible. Colombia enfrenta una doble emergencia nacional luego del devastador terremoto del lunes 10 de agosto de 2026, que ha dejado un saldo de 289 personas fallecidas y más de 40.000 familias afectadas.
La coincidencia de ambas emergencias obliga a mantener activos numerosos equipos de respuesta y a coordinar recursos humanos, terrestres y aéreos para atender tanto las zonas afectadas por el sismo como los territorios amenazados por los incendios forestales.

El balance nacional más reciente no deja dudas sobre la magnitud del problema. Con corte al 13 de agosto, el país registraba 36 incendios activos, 2 controlados y 45 liquidados, con 1.195 hectáreas afectadas, mientras 339 municipios se encuentran en alerta roja por el riesgo de nuevas conflagraciones. Al 16 de agosto, el reporte de la UNGRD señalaba 25 incendios activos, 5 controlados y 78 liquidados, con departamentos como Tolima, Nariño, Antioquia, Huila, Quindío, Cundinamarca, Norte de Santander y Santander entre los más afectados.








