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Ya hace unos años la industria del cine entró en un conflicto silencioso con la plataforma de streaming Netflix, hasta que el séptimo arte le declaró la guerra frontal en la entrega de los Premios de la Academia de artes cinematográficos de los Estados Unidos, o premios Oscar, al entregarle el galardón del premio más importante de la noche (mejor película del año) a la sobresaliente ‘Green book’ de Peter Farrelly frente a la maravillosa ‘Roma’ de Alfonso Cuarón, la cual, la crítica y el público en general, la daban como la merecida ganadora.

Muchas son las especulaciones de a dónde se dirige el cine y los nuevos rumbos que pueden tomar las grandes productoras de cine de Hollywood y el mundo.



En Colombia el fenómeno de los sistemas de streaming pagos como Netflix no son lejanos a un grueso de la población que consume frecuentemente este tipo de productos. Estas series atrapan millones de fanáticos alrededor del mundo y ahora aún más con productos audiovisuales de gran calidad, multipremiados y con nombres tan importantes como el de Martin Scorsese nutriendo la plataforma.

Según Proimagenes Colombia, el incremento de consumidores en las salas de cine del país desde hace más de una década, ha aumentado años tras año: “desde el 2010 el aumento de los espectadores ha sido notable y el 2019 no defraudó, ya que llegó a los 75,21 millones de espectadores”.

Cabe resaltar que Colombia ocupa el tercer lugar en la región en más asistencia a las salas de cine en el año, solo estando detrás de Brasil y México, respectivamente.

Esto nos muestra que el aumento en los usuarios en los diferentes servicios de streaming no ha perjudicado gravemente al cine, pero esto si puede significar que ciertas dinámicas cambien a la hora de cómo se consume este tipo de productos audiovisuales ya que en el 2020 se librará otra batalla a nivel mundial, pues Disney, Amazon, Youtube, HBO y Aplee Tv se preparan para entrar con todo a un mercado controlado hasta el momento por el gigante Netflix.

Aun así en Colombia como también en diferentes territorios, el cine ha sido parte de diferentes historias románticas, desde nuestros padres hasta cortejos juveniles que han construido alrededor de la gran pantallas, grandes historias dentro y fuera de ella, haciendo que ir a cine y todo lo que lo rodea, sea parte de una construcción social lo suficientemente atractiva como para no tener que salir de casa y buscar palomitas de maíz y poder disfrutar de la expectativa antes de que inicie su película favorita.

Las salas de cine son y seguirán siendo una excusa perfecta para escapar un rato de las realidades que nos rodean o ver más de cerca, desde otros ojos, encuentros con nosotros mismos.