Por: Emanuel Suárez
En 2025 el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) reportó un total de 433,678 nacimientos en el país, mientras que en 2015 la cifra era de 660.999, lo que significa que, durante la última década, Colombia registró una caída en el número de nacimientos de 34%. Las cifras oficiales reportadas por la entidad demuestran que, año tras año, se ha evidenciado un fenómeno de reducción en el número de nacimientos. Esto no representa únicamente un dato estadístico, sino un fenómeno con efectos directos en diferentes sectores.
En su artículo Natalidad en Colombia: un desafío para el Estado, La Revista Social Fronteriza señaló que este fenómeno se evidencia en diferentes países de Latinoamérica. En Colombia, durante las décadas pasadas, la maternidad era un factor central en la vida de las mujeres, que priorizaban la crianza de sus hijos sobre sus proyectos personales y profesionales. Este pensamiento se ha modificado debido a cambios sociales y culturales que el país ha experimentado en la última década.
Hoy en día, las mujeres colombianas tienen mayor acceso a la educación y al mercado laboral, lo que supone nuevas maneras de rolles de género dentro de la sociedad actual. Con este contexto, tener un hijo dejó de percibirse como una obligación social y pasó a verse como una decisión individual, pues muchas mujeres buscan equilibrar su maternidad con sus metas profesionales.
Otro factor que ha influido en la baja de nacimientos registrados en Colombia es el acceso a diferentes métodos anticonceptivos y la información sobre planificación familiar. Durante la última década, diferentes entidades han promovido campañas de educación sexual, acceso a servicios de salud y métodos anticonceptivos. Esto ha contribuido para que muchas familias retrasen la maternidad, reduzcan el número de hijos o decidan priorizar diferentes proyectos personales y económicos.
María Cárdenas es una joven de 24 años que indica: “La verdad no quiero tener hijos porque siento que la juventud de ahora está muy perdida, y uno ve muchas cosas malas en la calle. También da miedo traer un niño al mundo con tanta inseguridad y violencia. Y aparte de eso, la economía no está como para tener hijos, porque hoy en día todo está muy caro y mantener un niño es muy difícil”.
La investigación Formulación de un modelo predictivo de natalidad en Colombia, basada en datos del DANE de 2012 a 2022, con aplicación de un modelo de regresión múltiple con Python y bajo ambiente Power BI de la Universidad Cooperativa de Colombia, realizada por Andrés Felipe Molina Martínez, advierte que este fenómeno podría generar, a largo plazo, consecuencias en la sociedad. Una de ellas el envejecimiento acelerado de la población, debido a que nacerán menos niños mientras aumenta la población adulta.
Esto implica un crecimiento poblacional más lento, lo que eventualmente impactaría la disponibilidad futura de fuerza laboral y aumentaría la presión sobre sistemas sociales y económicos que dependen de la población trabajadora, como pensiones y servicios de salud. Finalmente, esta transición demográfica obligaría al Estado a replantear estrategias de planeación social, económica y territorial, debido a que las necesidades de una población envejecida son diferentes a las de una población predominantemente joven.








