Por: Juan David Torres González
El tráfico de carros y motocicletas, los establecimientos comerciales, los bares y las actividades al aire libre pueden generar contaminación auditiva en Bogotá. Sin embargo, el ruido se convierte en un problema ambiental cuando supera los límites establecidos o afecta la tranquilidad de las personas. En Colombia, la Resolución 0627 de 2006 establece niveles máximos de ruido que varían según el tipo de zona y el horario. Por ejemplo, en zonas residenciales, el límite de emisión de ruido es de 65 decibeles durante el día y 55 durante la noche. Según datos de la Secretaría Distrital de Salud, durante el primer semestre de 2026, 17% de los 1.164 adultos encuestados presentaba tres o más síntomas que posiblemente están relacionados con la exposición a ruidos. Algunas de estas molestias evaluadas son insomnio, irritabilidad, ansiedad, dolor de cabeza y dificultades para concentrarse.
El tráfico es uno de los mayores contaminantes de ruido, según los participantes, con el 40% del total de las respuestas, seguido por el ruido del entorno habitacional, con alrededor del 24,7%. Estas cifras corresponden a la población consultada y no representan generalidad como medición de todos los habitantes de la capital, explica el estudio
La Secretaría Distrital de Ambiente (SDA) informó en octubre de 2026 que Bogotá tiene identificadas al menos 27 zonas acústicamente saturadas que necesitan atención urgentemente por sus condiciones de contaminación sonora.
Para enfrentar esta situación, la entidad trabaja para construir el Plan de Acción de Calidad Acústica, estrategia que busca coordinar todas las medidas de prevención, evaluación y control con diferentes sectores del Distrito.

Durante el presente año, la Secretaría reportó 140 mesas de trabajo con comunidades, Juntas Administradoras Locales, Concejo de Bogotá y otras entidades. Allí se buscó recoger todas las inquietudes o sugerencias para avanzar en cada solución para los sectores afectados. Aunque el plan todavía está en construcción y algunos de sus componentes dependen de una reglamentación técnica nacional, es necesario convertir el diagnóstico en medidas concretas para evaluar si estas logran reducir los niveles de ruido.
Mientras avanza esta estrategia, las autoridades continúan ejecutando controles a establecimientos comerciales, industriales y de servicios que pueden generar estas afectaciones por ruido.
De acuerdo con un balance de la SDA, entre enero de 2024 y septiembre de 2026, se realizaron más de 1.500 operativos y se impusieron alrededor de 79 sanciones. También se aplicaron 16 medidas preventivas para suspensión de actividades en establecimientos comerciales nocturnos.
Aquellas acciones buscan que estos negocios cumplan con las normas ambientales y reduzcan todo tipo de molestias que pueden ocasionar a quienes viven en sus alrededores. No obstante, realizar operativos y ejecutar sanciones no permite determinar por sí solo si el ruido ha disminuido en Bogotá.
La contaminación auditiva no solo afecta la tranquilidad. La exposición constante al ruido puede relacionarse con problemas para dormir, irritabilidad y dificultades de concentración, por eso, las autoridades de salud y ambiente tienen un papel importante en el seguimiento de sus efectos.
La respuesta y su ejecución también depende del origen del ruido. Los establecimientos comerciales están sujetos a ciertos controles ambientales, pero existen otras situaciones, como los conflictos entre vecinos o ruido asociado a la movilidad, que necesitan la intervención de distintas autoridades.

En Colombia, la Ley 2450 de 2025, conocida como la Ley contra el Ruido, estableció lineamientos para fortalecer esta gestión sobre la contaminación acústica.
En Bogotá, es necesario que las medidas anunciadas se traduzcan en mejoras reales para los ciudadanos. La correcta identificación de zonas críticas, seguimiento de quejas y la medición de los niveles sonoros son claves para evaluar estos avances y determinar si dichas acciones están contribuyendo a una ciudad menos ruidosa.
Los ciudadanos que quieran denunciar casos de contaminación auditiva en Bogotá pueden comunicarse con la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA) a través de la línea (601) 377 8899 o del correo atencionalciudadano@ambientebogota.gov.co. Estos canales permiten reportar posibles afectaciones generadas por establecimientos comerciales, industriales o de servicios. Si se trata de ruido entre vecinos que afecta la convivencia, se puede acudir a la Policía a través de la línea 123.









