Atrapado Robando parece un ejercicio formal de un director consolidado en ciertas características, y esta película no es una de ellas, que presenta un ritmo dinámico e interesante donde todo sale mal apropósito, con muchos aspectos reconocibles de la narrativa y dirección de Guy Ritchie, director británico responsable de títulos como Cerdos y Diamantes (2000), la trilogía de Sherlock Holmes (2009, 2011) y la tercera de 2026, entre otras.
Basado en la novela de nombre homónimo de 2004, del escritor Charlie Huston, presenta este thriller que ofrece sorpresas, buen ritmo y Nueva York como escenario para convertirse en una película urbana, con tintes del género gangster y humor negro que, si le damos una vuelta de rosca a la filmografía de Aronofsky, se percibe genuino, sin negar la influencia de cineastas consolidados en el estilo y con un arranque que parece sacado del primer video juego de Guitar Hero de la PS2, que para quienes tuvimos la oportunidad de jugarlo y disfrutarlo, es otro guiño a esta época.

La cinta se sitúa en los 90, desde los créditos, con una maravilla de banda sonora, (para los que sonidos como los de Idles, Garbage, Portishead, Meredith Brooks o The Clash, entre otros, son familiares).
Hank Thompson (Austin Butler) era un fenómeno del béisbol en el instituto que no puede seguir jugando, pero todo lo demás le va bien: tiene una novia estupenda (Zoë Kravitz), es camarero en un antro en Nueva York y su equipo favorito sorprendentemente lucha por el campeonato. Su vecino punki Russ (Matt Smith) le pide que cuide su gato durante unos días. Hank se encuentra atrapado en un variopinto grupo de gángsters amenazantes, que quieren algo suyo; el problema es que él no sabe por qué.

Butler, con un peso actoral importante y con nominaciones al Oscar en su historial, proyecta un personaje que por momentos muestra su transición desde su conflicto y darle un desenlace interesante, en un punto de giro que resuelve la película al final. Sobre la marcha se le dice al espectador que ningún personaje es indispensable, que se agradece porque alimenta la trama y le da sorpresa, hasta para el desafortunado personaje de Colorado (Bad Bunny), molesto desde su primer plano, que intenta darle la cuota latina a la historia sin lograrlo.

Matones, disparos, ajustes de cuentas y venganzas, se entrelazan en una historia sencilla que muestra la ciudad de la gran manzana una vez más como un parque de diversiones de la peor calaña, con cómicos mensajes sobre que de donde provenga la Fe, el que reza, empata, con personajes como Lipa (Liev Schreiber) y Shmully (Vincent D’Onofrio), que desde la sencillez dejan recordación, con el poco aprovechado personaje de Russ (Matt Smith) que nuevamente parece sacado de Guitar hero.

Atrapado Robando es entretenida, sin grandes pretensiones. El director, luego de esta entrega, trabajará en un largometraje con Dwayne Johnson, que, al parecer, regresará a los dramas de contenido profundo, como nos tiene acostumbrados. Juzguen ustedes.