La revolución ambiental no siempre ocurre en grandes laboratorios ni depende exclusivamente de complejas tecnologías. A veces comienza en algo tan cotidiano como una cáscara de banano, los restos de una ensalada o los residuos que diariamente salen de las cocinas de millones de hogares.
En Colombia, una iniciativa liderada por la Fundación para el Desarrollo Agroecológico, Social y Económico Sostenible (FUNDASES) está demostrando que aquello que tradicionalmente llamamos basura puede convertirse en una valiosa herramienta para regenerar los suelos, reducir la contaminación y fortalecer el tejido social de las comunidades.
La estrategia se basa en el uso de microorganismos eficientes, una biotecnología que permite transformar residuos orgánicos en compost de alta calidad, contribuyendo a disminuir la cantidad de desechos que llegan a los rellenos sanitarios y reduciendo la emisión de gases de efecto invernadero. Esta apuesta forma parte del programa “Colombia sin Basuras”, una iniciativa que busca cambiar la manera en que los ciudadanos se relacionan con sus residuos y promover una auténtica economía circular.
Un problema que nace en casa
La crisis ambiental global tiene múltiples causas, pero una de ellas se encuentra en los hábitos cotidianos de consumo y disposición de residuos.
En Colombia, cerca de la mitad de los residuos sólidos generados corresponde a materia orgánica. Sin embargo, la mayoría termina mezclada con otros desechos y enviada a rellenos sanitarios, donde su descomposición genera gases contaminantes y acelera la saturación de estos espacios.
Para los expertos en sostenibilidad, el reto no consiste únicamente en construir nuevos lugares de disposición final, sino en replantear el concepto mismo de basura.
“Cambiar el concepto de basura por recurso” es precisamente una de las principales apuestas impulsadas por FUNDASES, organización que promueve modelos de desarrollo integral sostenible inspirados en el cuidado de la denominada Casa Común, concepto ampliamente difundido por la encíclica Laudato Si’ del papa Francisco.
Los microorganismos: aliados invisibles de la sostenibilidad
La solución propuesta por FUNDASES tiene su origen en la tecnología EM-1®, un consorcio de microorganismos benéficos desarrollado en Japón y aplicado actualmente en diferentes países para procesos de regeneración de suelos, agricultura sostenible y gestión ambiental. FUNDASES es el representante autorizado de esta tecnología en Colombia.
Estos microorganismos aceleran la descomposición de los residuos orgánicos, reducen olores ofensivos y favorecen la producción de compost, un abono natural que puede utilizarse en jardines, huertas urbanas y cultivos agrícolas.
La propuesta permite que los residuos orgánicos de los hogares dejen de ser un problema ambiental y se conviertan en un recurso útil para mejorar la calidad de los suelos y promover procesos productivos sostenibles.
Cajicá: el ejemplo que inspira al país
Uno de los casos más exitosos de esta estrategia se encuentra en Cajicá, municipio de la Sabana de Bogotá que desde hace más de una década apostó por la separación en la fuente y el aprovechamiento de residuos orgánicos.
Gracias al trabajo articulado entre la administración municipal, la empresa de servicios públicos, las instituciones educativas y la ciudadanía, Cajicá logró consolidar una cultura ambiental que hoy es reconocida como referente nacional.
La experiencia ha permitido reducir significativamente la cantidad de residuos enviados a rellenos sanitarios y fortalecer procesos de compostaje comunitario. De acuerdo con información presentada por FUNDASES y la organización internacional EMRO, el municipio ha logrado reutilizar una proporción importante de sus residuos mediante el aprovechamiento de materia orgánica y la implementación de sistemas de compostaje con tecnología EM Bokashi.
Más allá de los indicadores ambientales, el mayor logro parece estar en la transformación cultural de la comunidad, donde la separación de residuos se ha convertido en una práctica cotidiana que involucra a hogares, colegios, comercios y entidades públicas.
La revolución llega al barrio Minuto de Dios
Inspirada en estos resultados, FUNDASES lanzó recientemente la iniciativa “Minuto de Dios sin Basuras”, presentada durante el Día del Medio Ambiente de UNIMINUTO con la participación de líderes ambientales, académicos y representantes de la comunidad.
El proyecto busca involucrar a residentes, instituciones educativas, comunidades religiosas, comerciantes y organizaciones sociales del barrio Minuto de Dios en procesos de separación de residuos orgánicos y producción de compost.
Como parte de las primeras acciones, se realizaron jornadas de embellecimiento de espacios verdes y formación de gestores ambientales comunitarios que contribuirán a multiplicar el conocimiento en diferentes sectores del barrio. La iniciativa pretende convertir los residuos orgánicos generados en el territorio en insumos para huertas urbanas, jardines comunitarios y proyectos de agricultura urbana.
Educación ambiental para transformar territorios
Uno de los elementos más relevantes de esta experiencia es que demuestra cómo la sostenibilidad no depende exclusivamente de grandes inversiones o desarrollos tecnológicos.
La educación ciudadana, la participación comunitaria y el fortalecimiento de hábitos responsables son factores determinantes para el éxito de cualquier estrategia ambiental.
La experiencia de Cajicá y el inicio del programa en el barrio Minuto de Dios evidencian que los cambios estructurales comienzan con acciones sencillas: separar adecuadamente los residuos, comprender el valor de la materia orgánica y reconocer que cada ciudadano tiene un papel fundamental en la construcción de ciudades más sostenibles.
Un compromiso con la Casa Común
Frente a los desafíos del cambio climático y la creciente generación de residuos, iniciativas como “Colombia sin Basuras” y “Minuto de Dios sin Basuras” plantean una visión esperanzadora: la posibilidad de transformar problemas ambientales en oportunidades para la regeneración ecológica, la educación ciudadana y el desarrollo comunitario.
La apuesta es clara. Pasar de una cultura del descarte a una cultura del aprovechamiento, donde los residuos orgánicos regresen a la tierra convertidos en vida y donde las comunidades se conviertan en protagonistas de la sostenibilidad.
Porque, al final, la revolución de los residuos no ocurre únicamente en las plantas de compostaje o en los laboratorios. Comienza en cada hogar, en cada cocina y en cada ciudadano que decide asumir el cuidado de la Casa Común como una responsabilidad compartida.
Un documental para inspirar la transformación ambiental
La historia de los microorganismos eficientes, la separación de residuos y la economía circular no solo se está viviendo en los territorios. También quedó plasmada en una producción audiovisual que busca sensibilizar a las comunidades sobre la urgencia de transformar nuestra relación con los residuos.
El documental, realizado por FUNDASES y producido junto a UNIMINUTO Televisión, narra el recorrido de una iniciativa que durante más de dos décadas ha promovido soluciones biotecnológicas para el aprovechamiento de residuos orgánicos en Colombia. A través de testimonios de expertos, líderes comunitarios, gestores ambientales y ciudadanos, la producción muestra cómo los llamados microorganismos eficientes se han convertido en aliados para enfrentar algunos de los desafíos ambientales más importantes del país.
Información de apoyo: FUNDASES | Minuto de Dios sin Basuras | Colombia sin Basuras








