En el marco de la Segunda Jornada de Micronegocios de El Minuto de Dios y bajo la bandera de la campaña “10.000 latidos para volver a empezar“, la Corporación Organización El Minuto de Dios presentó un balance sobre el impacto de su estrategia de reactivación económica y formalización en las regiones más vulnerables de Colombia. Raúl Buitrago, gerente de la entidad, detalló en UNIMINUTO Radio los alcances de una iniciativa que nació en plena crisis sanitaria y que hoy se consolida como un motor de desarrollo productivo y respuesta humanitaria.
De la contingencia al impacto estructural: más de 40.000 micronegocios acompañados
Lo que comenzó en el año 2020 como una medida urgente frente al confinamiento de la pandemia (cuando el padre Camilo Bernal, CJM, impulsó alternativas para que los pequeños comerciantes subsistieran mediante metodologías de venta a domicilio, canales digitales y créditos blandos) se convirtió en una política institucional de largo aliento.
Hoy las cifras respaldan este esfuerzo: el programa supera los 40 mil micronegocios atendidos en su trayectoria histórica y, solo en lo corrido de este año, ya contabiliza alrededor de 6.500 unidades productivas fortalecidas. De acuerdo con Buitrago, el acompañamiento va más allá del rescate momentáneo; busca que los negocios alcancen ‘velocidad de crucero’, consoliden su sostenibilidad y se conviertan, con el tiempo, en aliados y generadores de empleo en sus propios entornos.
Cobertura territorial: inclusión productiva desde Nariño hasta el Casanare
El despliegue de la organización abarca diversos frentes estratégicos en la geografía nacional, trabajando de la mano con la cooperación internacional y el sector privado:
- Inclusión social en el Valle y Nariño: Mediante una alianza con Expertise France, se fortalecieron 100 micronegocios liderados por mujeres cabeza de familia y población LGBTIQ+.
- Artesanas de La Florida (Nariño): Junto a la organización Food for the Poor, 50 mujeres tejedoras de sombreros en palma de iraca recibieron fileteadoras y formación técnica. Esta maquinaria les permitió terminar sus piezas y venderlas directamente al consumidor final sin intermediarios, incrementando sus ingresos en más del 50%.
- Sostenibilidad comunitaria en Bogotá: En el contexto de la estrategia distrital Bogotá Sin Hambre 2.0, se dota de capacidades administrativas y empresariales a organizaciones de base que operan comedores comunitarios de comida caliente, garantizando su permanencia.
- Agroindustria en Casanare: Desde la regional de Yopal, y en convenio de responsabilidad social con la industria petrolera, se atienden anualmente en promedio 120 micronegocios de ganadería, piscicultura, avicultura y porcicultura, con inyecciones de capital que oscilan entre los 10 y los 30 millones de pesos por beneficiario.

La respuesta inmediata y productiva tras el sismo del 10 de agosto
La capacidad operativa de la corporación se puso a prueba tras el fuerte terremoto del pasado 10 de agosto, cuyos estragos afectaron departamentos como Valle del Cauca, Chocó, Quindío, Risaralda y Caldas.
Buitrago advirtió sobre la compleja realidad que enfrentan los pequeños comerciantes tras el desastre: “Usualmente el micronegocio funciona en la misma casa de habitación; cuando se cayó la casa, se cayó también el negocio“. Ante la pérdida total de enseres, estufas e insumos en restaurantes y tiendas de barrio, El Minuto de Dios activó un protocolo integral de tres etapas: atención humanitaria de primer respondiente, reconstrucción de infraestructura física y recuperación de medios de vida mediante capital semilla.
Para sustentar esta fase, la campaña ‘10.000 latidos‘ promueve el rescate de 10 mil micronegocios en las zonas afectadas por el sismo del pasado 10 de agosto, es decir, serán 10 mil solo en el marco de lo que suscitó la tragedia natural, pero se proyectan que 100 mil micronegocios en general para el año 2030.
Banquete del Millón y la reconstrucción en Cundinamarca
La emergencia habitacional derivada del movimiento telúrico, que dejó más de 42 mil viviendas afectadas a nivel nacional y requerirá inversiones del orden de los 60 billones de pesos según cálculos del Gobierno, marca la hoja de ruta inmediata de la institución. Por ello, la edición número 66 del tradicional Banquete del Millón, que se celebrará el próximo 19 de noviembre bajo el lema ‘Amando a Colombia, tendrá como objetivo central recaudar fondos para acelerar las obras de vivienda, escuelas e infraestructura social en municipios críticos como Quibdó, Buenaventura, Medio Baudó, Sipí y El Cairo.
Este compromiso de largo plazo ya muestra resultados palpables en Cundinamarca, en los municipios de Paratebueno y Medina, afectados por el sismo de junio de 2025, ya se entregaron las primeras 10 viviendas; un segundo paquete de 10 casas se entregará a finales de este año con presencia de la Gobernación, y las 20 restantes completarán su construcción a mediados de enero.
Una vocación intacta de más de 70 años
Cada una de estas acciones refleja la vigencia del modelo de desarrollo trazado por el padre Rafael García-Herreros hace más de siete décadas en el barrio Minuto de Dios. Basado en los tres pilares de la comunidad eudista (la presencia de Dios, la educación y el trabajo), el modelo insiste en el principio de corresponsabilidad: la ayuda no se entrega de forma asistencialista, sino como un pacto solidario donde la comunidad aporta mano de obra, compromiso y custodia de los bienes. Una mística que hoy sigue demostrando que la dignidad comunitaria y la reconstrucción del país se construyen con hechos.
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