Humedal La Conejera. Foto: Comisión Fílmica de Bogotá

El Tribunal Administrativo de Cundinamarca negó una apelación presentada por la Alcaldía de Bogotá que buscaba levantar la determinación de un juez, quien en diciembre pasado ordenó la suspensión de todo tipo de obras en humedales de la ciudad.

El caso se remonta a 2017, cuando la Secretaría de Ambiente decidió modificar la Política de Humedales, para así tener vía libre y desarrollar grandes obras de infraestructura, lo cual afectaría no solo al ecosistema, sino a las especies allí habitan.

Por esta razón ambientalistas demandaron la decisión, al considerarla en detrimento del ambiente y resaltando los efectos negativos que tendrían obras como senderos o ciclo rutas en los ecosistemas, dicha queja quedó en manos de un juez administrativo, que mientras toma una decisión de fondo, suspendió en diciembre pasado el decreto.

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Por otro lado, el alcalde Enrique Peñalosa contempló dentro su plan de desarrollo la intención de hacer de los humedales espacios abiertos a toda la ciudadanía. Para lograrlo es necesario intervenirlos con el fin de adecuarles senderos, ciclo rutas, aulas ambientales, plazoletas, observatorios, miradores y otro tipo de mobiliario, para que no sean vistos como espacios desarticulados del circuito urbano de la ciudad

Conocida la determinación del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, la concejala María Rojas (Alianza Verde) sostuvo que con esta decisión se confirma que el Distrito no puede realizar obras duras en estos ecosistemas: “El magistrado hace énfasis en el auto que los humedales deben ser objeto de protección especial y que el decreto cambió la política de humedales sin hacer la participación y la concertación ciudadana que se requiere en estos temas”