La senadora Paola Holguín anunció su renuncia al Centro Democrático y a su escaño en el Senado mediante un mensaje dirigido a sus compañeros de bancada que se filtró a la prensa. Con palabras de agradecimiento y una disculpa por posibles errores, la congresista comunicó que el 18 de junio fue su último día como integrante de la Comisión Segunda, dependencia en la que acumuló una trayectoria de doce años y que, según ella, fue fundamental en su labor legislativa.
En la comunicación, Holguín expresó gratitud por las luchas compartidas, las alegrías y las dificultades vividas junto a su bancada. Reconoció que su paso por la política generó “malquerientes”, pero defendió su conducta afirmando que nunca mintió ni abandonó sus principios éticos. La senadora subrayó que, aunque decisiones internas del partido le impidieron aspirar nuevamente, se retira “tranquila y contenta” y con la intención de seguir sirviendo al país desde otros espacios.
Durante su intervención de despedida en la Comisión Segunda, Holguín destacó la importancia del trabajo de esa corporación, que aborda asuntos de política exterior, defensa, relaciones internacionales y comercio exterior, entre otros temas. Agradeció de manera especial a la Mesa Directiva y al equipo de la comisión por su labor y recordó su papel en la promoción de ascensos para miembros de la fuerza pública, a quienes definió como instituciones que honran la Constitución y protegen los derechos humanos.
La senadora también aludió a una práctica que, según su experiencia, se repite en el Congreso: el envío de quienes podrían aspirar a la presidencia del Senado a la Comisión Segunda, una maniobra que, en su opinión, busca apartarlos de la contienda por la Mesa Directiva. Holguín aclaró que no consideró su permanencia en esa comisión como un castigo y reconoció el apoyo de sus colegas, en particular del senador Carreño, con quien dijo haber trabajado de manera estrecha.
La renuncia de Holguín abre una vacante en la bancada y en la Comisión Segunda que deberá ser cubierta conforme a las normas internas del partido y los procedimientos legislativos vigentes. Más allá del reemplazo formal, su salida plantea interrogantes sobre la redistribución de responsabilidades en la comisión y sobre el papel que desempeñará el Centro Democrático en los próximos meses, en un contexto político marcado por la transición legislativa y por debates sensibles en materia de seguridad y política exterior.
Políticamente, la dimisión llega en un momento de reacomodos internos: la congresista señaló que su decisión responde a tiempos y determinaciones del partido, y dejó claro que su compromiso con la seguridad y con la defensa de la institucionalidad seguirá presente. En su mensaje final pidió a sus colegas sabiduría, valor y compasión para continuar la labor pública y reiteró su disposición a servir a Colombia “mientras Dios le dé vida”.
La salida de una figura con más de una década en la Comisión Segunda también tendrá efectos prácticos en la agenda legislativa: proyectos, debates y nombramientos en los que Holguín participaba deberán ser reasignados, y la bancada tendrá que reorganizar su presencia en temas estratégicos. Para los observadores, la renuncia es un recordatorio de la dinámica interna de los partidos y de cómo las decisiones orgánicas pueden influir en la composición y el funcionamiento del Congreso.
En lo personal, Holguín se despidió con un tono de agradecimiento y reconciliación: pidió excusas por errores cometidos en su “humana condición” y valoró el trabajo colectivo realizado durante su gestión. Su mensaje cerró con una afirmación de continuidad en el servicio público, aunque desde fuera del Legislativo, y con la convicción de que su tiempo en la Comisión Segunda dejó huellas en su trayectoria política.
La transición que abre su renuncia será seguida de cerca por la bancada, por la Comisión Segunda y por quienes monitorean la agenda de defensa y relaciones internacionales en el país. En los próximos días se conocerán los pasos formales para la sustitución de la curul y la redistribución de funciones dentro del Senado.








