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¿Qué va a pasar con el Hospital San Juan de Dios?

En medio de la pandemia, ¿el hospital San Juan de Dios reabrirá sus puertas para poder afrontar la emergencia del COVID 19? o, por el contrario, ¿su demolición es proyecto cercano? Aquí encuentra la respuesta.

Por: Paula Rodríguez Vidarte y Mónica Rodríguez Aponte.

Origen del Hospital San Juan de Dios

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Según documentación histórica encontrada en el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural, este hospital tiene sus inicios en épocas de colonia, en 1735 obtiene el Nombre oficial de San Juan de Dios, en aquella época las enfermedades más comunes eran: el tabardillo (tifoidea), la hidropesía, las epidemias de viruela y tifo. El San Juan de Dios comenzó a funcionar en 1739, manteniéndose gracias a las rentas obtenidas por el alquiler de tiendas y chicherías, limosnas y capellanías.

Después de estar más de un siglo al servicio público oficial se convirtió en uno de los centros más importantes en investigación y desarrollo científico del país. Sin embargo, en 1993, por falta de presupuesto y cambios impuestos por la nueva ley 100 se fue a la ruina.

El hospital San Juan Dios cerró ante el público el 29 de septiembre de 2001, a cargo de la entonces administración dirigida por Enrique Peñalosa (Ex alcalde de Bogotá), a causa del abandono, inactividad de política, corrupción y no intervención del gobierno para su debido surgimiento. En el año 2002 el complejo arquitectónico del hospital fue declarado Monumento Nacional.

A partir del cierre hospitalario se vieron personas afectadas, trabajadores que no recibieron su liquidación y desempleados que hoy todavía buscan que se les garantice el derecho al trabajo y a la salud de calidad. Este acto se convirtió en un motivo de resistencia, una constante lucha para que se reconozcan sus derechos y, de esa manera, que el gobierno les asegure el cumplimiento de los requerimientos solicitados.

Sin embargo, durante la alcaldía  de Gustavo Petro se estableció  la compra del predio para iniciar con el plan de reapertura, trabajo que no fue fácil, pues este predio estaba embargado, dentro de las instalaciones del hospital habitaban 26 familias de ex trabajadores y tenía más de 3 acciones populares en su contra, por ello, se realizó el desalojo de los trabajadores que permanecieron en el Hospital San Juan de Dios. En consecuencia, el exalcalde Enrique Peñalosa, para su administración en el 2016, comenzó con la recuperación hospitalaria y de infraestructura, contando con una inversión de $507 mil millones, para lo que sería el nuevo Hospital Santa Clara, esto a cargo de la Empresa de Renovación Urbana que adjudicó el proceso ante el público en 2019, para comenzar las obras en 2020 y dar su justa apertura hospitalaria en el 2022. El hospital atendería mensualmente a por lo menos 14 mil personas.

Las familias desalojadas del hospital negociaron con la Empresa de Renovación y Desarrollo Urbano de Bogotá (ERU) quien les asignó casas a 22 de las 26 familias. Un grupo se rehusó a negociar y, después de un tiempo, decidieron seguir en la protesta ocupando nuevamente el hospital por falta de cumplimiento con respecto a pagos de pensiones, por ello, en abril de 2019 se llevó a cabo el desalojo de los 11 extrabajadores y sus familias que habitaban en el complejo hospitalario.

El abogado representante del grupo de trabajadores del Hospital Materno Infantil, Javier Valenzuela, afirmó que este desalojo era arbitrario, pues no se había cumplido con los pagos de las acreencias laborales de sus representados y la ocupación que ellos habían efectuado en el hospital se había dado de manera temporal y pacífica. A pesar de la angustia e impotencia de los trabajadores, la ERU afirmó que contaba con la certificación legal por parte del liquidador en donde hasta la fecha no existe deudas laborales con los empleados.

Sin embargo, existen posturas sobre lo sucedido con los trabajadores. Según  Felipe Montejo, integrante del Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP), y Stephanie  Castiblanco,  antropóloga de la salud,  la lucha por una garantía de salud, que sea definida su situación laboral y que sean atendidas sus peticiones con respecto a sus liquidaciones, también es una lucha moral. Por su parte, Edelmira Arias Carranza, ex trabajadora de este hospital por 14 años, relata el comienzo de lo que hoy en día para ella sería vivir tranquila: “la angustia surge en el momento que retrasaron los pagos, los bancos con excusas pedían que volviera otro día, que usarán tarjetas de crédito para evitar el ingreso directo al banco, así fue sucediendo, hasta el repentino momento que se concluyó su cierre. Las vidas de las víctimas cambiaron repentinamente”.

Por otro lado, Hugo Fajardo, médico internista y jefe del departamento de servicios médicos ambulatorios, relata que la alianza entre el Hospital y la Universidad Nacional se empeñan por conseguir nuevas directrices que redefinan el estado del hospital.

Con respecto al COVID 19, la alcaldesa Claudia López y los exgobernantes de la capital, Gustavo Petro y Enrique Peñalosa, se han pronunciado frente a la polémica sobre si el hospital San Juan de Dios podría reabrirse eventualmente para atender esta emergencia:

Además, María Mercedes Maldonado, delegada de la Alcaldía ante la CAR y exintegrante de la Alcaldía de Petro, añadió que dichos estudios no se los podían atribuir al Enrique Peñalosa:

Por otra parte, el exalcalde Enrique Peñalosa concretó, vía Twitter el pasado 28 de marzo, que “El San Juan de Dios reabrirá, se convertirá en una entidad pública y de propiedad exclusiva para  la ciudad ”.

Mientras que la capital se adapta a un nuevo contrato social impuesto por la llegada de este virus al país, la alcaldesa de Bogotá dio a conocer como parte del plan de mitigación, invertir en Corferias y convertirlo en Centro Hospitalario Transitorio de Bogotá, pero desde que hizo oficial este plan de gestión y se filtrara que el costo de la adaptación efectuada en Corferias podría superar los $184 mil millones, fue duramente criticada por quienes decían que esa inversión se hubiera podido hacer en el Hospital San Juan de Dios.

La alcaldesa desmintió la cifra y explicó que en esta se incluía los $11 mil millones que inicialmente el Recinto Ferial le había pedido como pago de arriendo por tres meses, a lo cual la alcaldía se negó y negocio hacer el pago solo de los montajes y adecuaciones básicas, alquiler de equipos sanitarios, baños y duchas portátiles y el pago de servicios públicos aproximados con una proyección de incremento del 10%, pagando así un total de $5.079.920.823 millones, valor que esta constatado en la minuta de contrato Corferias con versión final del 7 de abril.

Aunque se aclaró que el Distrito no iba a pagar un arriendo por el uso de este sitio, la Secretaria de Salud afirmó, luego de la controversia, que el costo de la adecuación en Corferias superaría los $200 mil millones, afirmación que volvió a encender las críticas hacia la alcaldía por parte de quienes se preguntan si no es más rápido y económico hacer dichas adaptaciones en centros hoteleros que ya cuentan con una infraestructura más completa como habitaciones, baños y restaurantes.

Ante las críticas y noticias falsas de sectores que reprochan el no uso del Hospital San Juan de Dios, la alcaldesa Claudia López dejó claro el 14 de abril, mediante un tweet, que el hospital no estará listo para prestar servicios a personas afectadas por el coronavirus:

Esta noticia ya era prevista por diversos sectores de la opinión pública, pues viendo los pocos o muchos avances que dejaron las administraciones de Petro y Peñalosa en cuanto a planes de reapertura, estudios y contrataciones del hospital, se podía deducir que este no estaría listo tan pronto como muchos pensaban y menos para enfrentar la emergencia del Covid-19. El optimismo por recuperar el Hospital San Juan de Dios se vino abajo al recordar que la actual mandataria, durante su campaña de gobierno en 2019 y como una de sus propuestas para ser electa, dio algunos adelantos de las posibles obras que se harían con fines de recuperar el hospital si llegara a ganar la alcaldía.

Ahora que las épocas de campaña terminaron y su gobierno es una realidad, la alcaldesa ha confirmado que se tiene que hacer un proceso de traslación de algunos edificios del hospital debido a resultados de estudios de sismo-resistencia, como es el caso del traslado del Hospital Santa Clara a la nueva torre central, para que de esta manera se pueda remodelar con una construcción de 312 habitaciones, 46 consultorios, 7 salas de cirugía y una central de urgencias, esto buscará que se convierta en hospital de IV Nivel para la zona centro oriente de la ciudad.

También se requiere el traslado del Centro de Atención Prioritaria (CAP) hacia la parte trasera del terreno para que se pueda ampliar su atención de 20 a 27 especialidades, por último, se restaurarán los 3 bloques de conservación para que en ellos se pueda proporcionar servicios sociales. Durante estas construcciones, zonas del hospital como el Ancianato San Pedro Claver, el Centro de Detección Temprana del Cáncer, el CAPS de la salud subred centro oriente, el jardín infantil Mundo Nuevo, el Hospital Materno Infantil, el Instituto Dermatológico y el Instituto Nacional de Medicina Legal, no dejarán de prestar servicio debido a la demanda diaria que estos tienen. Todas estas obras de reconstrucción son las que le esperan al complejo hospitalario del San Juan De Dios.

El pasado 6 de febrero se adjudicó la licitación para la construcción, dotación y operación pública que le permitirá a la actual administración efectuar dichas obras con base en estudios también realizados por parte del Ministerio de Cultura, estos estudios realizados en la anterior administración concluyeron que de los 23 edificios, 17 son de conservación arquitectónica, es decir, que no se pueden demoler, los otros 6 edificios son de conservación contextual, pues estos sí pueden ser demolidos y son los que no cumplen con las normas de sismo-resistencia.

Finalmente, el hospital San Juan de Dios no será el hospital público más grande de la capital en los próximos 4 años y no podrá ser utilizado para atender a las posibles víctimas del Covid-19, pues ni siquiera al final de la administración de la alcaldesa Claudia López terminaran las obras, quedará faltando la última etapa del proyecto que será trasladar el Hospital Materno Infantil hacia la parte trasera del hospital San Juan de Dios que había quedado separado del complejo hospitalario debido a la construcción de la carrera 10. La culminación de esta última etapa se dará en el periodo del gobierno que sustituirá a la alcaldesa en el 2022.

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