En el informe anual del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI) de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), reportó en Colombia un incremento del 43% en áreas sembradas con coca, pasando de 143.000 hectáreas en 2020 a 204.000 en 2021. También, el clorhidrato de cocaína alcanzó su máximo histórico con 1.400 toneladas, manteniendo la tendencia de incremento que viene consolidándose desde 2014.
Colombia el mayor productor de coca, había logrado bajar el aumento de zonas sembradas en el 2018, aunque mantuvo niveles sin precedentes desde el anterior récord de 171.000 hectáreas en 2017. La producción de clorhidrato de cocaína alcanzó 1.400 toneladas el año pasado, también una cifra récord, está producción al alza desde 2014 y no está anclada al incremento de la superficie cultivada, pues ha aumentado la productividad por hectárea.

Según el informe, el 62% de los cultivos se concentran en Nariño, Norte de Santander y Putumayo; de 1.122 municipios que tiene el país, 181 presentan afectación por coca y en solo 12 se concentra la mitad, siendo Tibú el municipio con la mayor cantidad hectáreas, con aproximadamente 22.000. Aunque, el 86,5% de los cultivos han estado en los mismos lugares desde hace 10 años.
Algo importante es la ubicación de estas áreas, porque en 2021 el 13% de estas zonas se encontraban localizadas cerca de cabeceras municipales con la posibilidad de integrarse a flujos económicos lícitos; y el 18% en áreas de manejo especial como Parque Nacionales Naturales y Resguardos Indígenas, generando un riesgo para la conservación.
Luego de la presentación del informe el Ministro de Justicia y del Derecho, Néstor Iván Osuna Patiño, concluyó que, “hay una hoja de ruta clara y este gobierno está dispuesto a implementarla”, refiriéndose a los Acuerdos de Paz firmados en 2016 entre en Gobierno Nacional y las FARC, donde hay una política alternativa a la producción de drogas y sustitución de cultivos.