Cualquier dependencia genera altos riesgos en la vida de las personas, hasta el punto de exponerlos a un camino sin retorno, que generalmente no es una muerte tranquila, siempre tendrán matices de tragedia, dolor y una inmensa frustración.

El dependiente sabe que tendrá una lucha permanente para no volver a caer, la ciencia médica lo reconoce como un enfermo y por tanto ha elaborado muchas formas de atenderlo y brindarle distintas opciones para buscar salir de su dependencia, pero a la final él se encontrará ante si mismo en dos caminos, apartarse o caer.



El mundo de las drogas en general lleva a las personas a vivir situaciones de abandono, enajenación y en algunos casos suicidio, pero en el trasegar de este tortuoso camino se destruye la familia, amistades, profesiones y la vida misma.

En esta serie visitamos una fundación dedicada a la recuperación de adictos, y nos da su testimonio un médico que incursionó en el camino del consumo, hoy sabe que su lucha será permanente para estar sobrio todo el tiempo, aún rodeado de muchas ocasiones de caer.

En la compañía de médicos toxicólogos, “El Último café” les ofrece esta cuarta entrega que nos muestra un poco de ese mundo de la lucha por salir de una adicción, una muerte a plazos o una lucha hasta el final de la vida para no volver a caer. Un precio que hay que pagar en el mundo de las adicciones.