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Por Wilmar Sotelo

En un comunicado recogido por el periódico Daily Mail, el portavoz de la presidencia y el gabinete de ministros botsuano, hace referencia a un “incrementado conflicto humanos y vida salvaje” y señalan que el alza de la ley de caza hacia los elefantes no sería permanente, además recalcan que la decisión no ha sido tomada, pero que si la tienen como prioridad.


El presidente del país, Mokgweetsi Masisi, designó un comité para analizar los efectos del periodo y presentó un informe apoyando la reanudación de la caza con el siguiente comentario: “Mataremos algunos elefantes, no mataremos a todos”. El documento estipula una cláusula para un sacrificio regular pero limitado, que podría estar acompañado para que la carne de elefante sea enlatada y sirva de alimento para mascotas.


El país africano tiene una población de alrededor 2,3 millones de personas y es hogar de unos 130.000 elefantes que llaman la atención de turistas para conocer de cerca la vida silvestre. El mandatario botsuano en su twitter aseguró “algunos de los cazadores son bienvenidos a reducir la población de elefantes”, “no permitiré que me intimiden mientras la vida silvestre mata a nuestra gente” y además “nunca he dicho que saldremos todos a la calle y mataremos a todos los elefantes de Botsuana”.