Tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Cali y dejó decenas de estructuras colapsadas, la esperanza de hallar con vida a personas atrapadas recibió un impulso decisivo. Durante la madrugada de este miércoles llegó al país la brigada internacional de rescate Topos Azteca, un equipo de especialistas en salvamento urbano integrado por expertos de México, Panamá y Venezuela.
El arribo del contingente a la capital del Valle del Cauca no estuvo exento de fricciones y tensiones burocráticas, debido a la procedencia de sus integrantes respecto a las alineaciones políticas del país. En un inicio, trabas administrativas e impedimentos de ingreso generaron un fuerte malestar en la ciudadanía, que recriminó la lentitud institucional ante una emergencia tan inmensa donde cada segundo cuenta para salvar vidas.
Superadas las restricciones de entrada mediante gestiones de distintos sectores, los rescatistas desembarcaron en el aeropuerto con su equipamiento técnico e itinerario listo. Sin perder tiempo, la brigada confirmó que se despliega de inmediato en los puntos más críticos de la ciudad golpeada, enfocando sus esfuerzos en remover escombros y rastrear señales de supervivencia.
La presencia de los Topos Azteca representa un respiro para los organismos de socorro locales, cuyo despliegue se ha visto desbordado por el tamaño del desastre. Su vasta experiencia en catástrofes globales renueva el aliento de cientos de familias caleñas que, entre las ruinas y la incertidumbre, aguardan noticias de sus seres queridos.








