Colombia, 27 de abril 2026 – La más reciente medición de Invamer para Blu Radio y Noticias Caracol sitúa a Iván Cepeda como el principal protagonista de la contienda presidencial, con 44,3 % de intención de voto, un aumento de 7,2 puntos respecto a la encuesta de febrero. Ese crecimiento, registrado a poco más de un mes de la primera vuelta prevista para el 31 de mayo, ha reabierto la discusión pública sobre la posibilidad de que la elección se cierre sin necesidad de una segunda ronda el 21 de junio, aunque los analistas llaman a la prudencia y subrayan que las matemáticas electorales aún permiten distintos desenlaces.
Detrás del número global hay movimientos territoriales que llaman la atención: por primera vez, la izquierda muestra avances en zonas tradicionalmente adversas, como el Eje Cafetero, mientras que Cepeda consolida y amplía su respaldo en la Costa Caribe, el Pacífico y el Centro Oriente. Expertos consultados por medios nacionales interpretan ese fenómeno como la combinación de una narrativa gubernamental que ha calado en parte del electorado y de dinámicas locales que favorecen la movilización del voto oficialista. En regiones donde la maquinaria política no opera con fuerza, advierten, el apoyo a Cepeda aparece como mayoritariamente favorable.
La encuesta también pone en evidencia la fragmentación de la oposición. En el bloque de la derecha, Abelardo De la Espriella figura con 21,5 % y Paloma Valencia con 19,8 %, cifras que muestran una competencia interna intensa y plantean interrogantes sobre la estrategia que adoptará ese sector en las semanas decisivas. Algunos analistas señalan que convertir la campaña en un duelo centrado en figuras del pasado podría terminar beneficiando al candidato del Pacto Histórico, mientras que otros insisten en que la disputa por el centro político será clave para definir un eventual balotaje.
Los escenarios de segunda vuelta que arroja la medición muestran a Cepeda con ventaja frente a ambos posibles rivales, aunque con márgenes distintos: la diferencia sería más estrecha frente a Valencia y más amplia frente a De la Espriella. Ese matiz subraya la importancia de las alianzas y de la capacidad de cada candidato para sumar apoyos de centro y de votantes indecisos. En ese sentido, la capacidad de Paloma Valencia para atraer electores de figuras moderadas como Sergio Fajardo o Claudia López aparece como un factor que podría inclinar la balanza en una eventual segunda vuelta

Más allá de los números, la encuesta refleja un país polarizado: la favorabilidad de líderes históricos y la aprobación del gobierno se mantienen en niveles que muestran una sociedad dividida, lo que convierte la movilización y la disciplina de las campañas en variables determinantes. En la recta final, la eficacia de las estructuras territoriales, la comunicación de los mensajes y la gestión de los debates públicos serán elementos decisivos para transformar intención en voto efectivo.
Los estrategas de campaña, tanto del Pacto Histórico como de la oposición, enfrentan ahora dos retos simultáneos: por un lado, consolidar y ampliar el respaldo en las regiones donde ya hay ventaja; por otro, neutralizar la capacidad de los rivales para captar el voto de centro y a los indecisos. En el caso del oficialismo, la tarea pasa por mantener la cohesión del electorado que percibe la gestión gubernamental como víctima de factores externos; en la derecha, por su parte, la prioridad será evitar que la división interna reduzca las posibilidades de forzar un balotaje.
A medida que se acerca la fecha de la votación, los analistas insisten en que las encuestas son una fotografía del momento y no una predicción definitiva. Las próximas semanas serán cruciales para medir si el impulso que muestra Cepeda se traduce en una mayoría suficiente para cerrar la elección en primera vuelta o si, por el contrario, la competencia se reconfigura hacia un enfrentamiento en junio. Mientras tanto, la campaña entra en una fase de máxima intensidad, con los candidatos concentrados en afinar mensajes, movilizar bases y disputar los territorios que hoy aparecen como decisivos.








