A un mes de que la peor tormenta invernal en más de medio siglo azotase la zona estadounidense de las Montañas Rocosas y del Medio Oeste, varios estados se aprestan para otra
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Pasar de un tiempo caluroso a uno frío en pocas horas no es tan extraño en los USA, en la entrada de la primavera, pero lo inusual, es “ver dos bombas ciclónicas consecutivas”, manifestó Russ Schumacher, climatólogo en jefe de Colorado.

El Servicio Meteorológico Nacional, reportó 26 grados de temperatura en Colorado, Utah y estados vecinos a comienzos de la semana, anticipó una abrupta baja que llegará acompañada de fuertes nevadas e inundaciones.

Según el informe, habrá un mayor riesgo de tormentas severas en Central Plains in the Storm Prediction Center para el miércoles. Como La tormenta se mueve fuera de las llanuras, se desarrollarán lluvias y tormentas eléctricas.

La tormenta continuará esparciendo nieve sobre partes de la Planicie central / norte al oeste y al norte de la superficie baja, y en el medio oeste superior. Se esperan condiciones de ventisca muy pesadas. Detrás de la tormenta y una línea seca asociada, las condiciones serán favorables para el clima de incendios en el sudoeste y las planicies del sur / centro. Los vientos sostenidos altos y rachas aún más altas se combinan con un tiempo seco lo que genera el riesgo extremo de peligro de incendio en la tormenta.

A un mes de que la peor tormenta invernal en más de medio siglo azotase la zona estadounidense de las Montañas Rocosas y del Medio Oeste, varios estados se aprestan para otra “bomba ciclónica” que desde hoy podría causar nuevas inundaciones y poderosas nevadas.

Se esperan inundaciones desde Idaho, Montana hasta Minesota, con la mayor posibilidad de inundaciones en Nebraska y en Iowa, los dos estados más afectados por la tormenta de marzo y que aún no se han recuperado de ese desastre natural.

Y una vez que pase la tormenta, las inundaciones en el sistema del río Misuri durarán un mes, según el NWS, “exacerbando” la difícil situación que ya enfrentan los residentes de Nebraska y Iowa, donde centenares de kilómetros de carreteras aún permanecen cerrados.