Cultivo de flores en la Sabana de Bogotá.
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Por Alejandro López Arias

El 17% de la producción mundial de flores de tipo exportación proviene de Colombia, que son cultivadas en más de 7290 cultivos, equivalentes a 75.000 hectáreas dedicadas única y exclusivamente a la producción de flores.


Cundinamarca y Antioquia han sido desde hace más de 60 años los lugares predilectos para el cultivo de diferentes especies de flores. según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) en estas dos regiones se producen el 95% de las flores de tipo exportación del país, y el porcentaje restante corresponde a zonas como el Eje Cafetero y el Valle del Cauca.


El 73% de las flores que se exportan desde Colombia provienen del departamento de Cundinamarca, región privilegiada para esta actividad económica por su piso térmico frío y por sus condiciones de páramo. En la sabana de Bogotá se producen rosas, claveles y astromelias.


A su vez el departamento de Antioquia es una zona climática tropical, apta para el cultivo de crisantemos y hortensias. En la capital antioqueña se celebra desde 1957 la Feria de las Flores, el festival más grande alusivo a la flora nacional.


¿Qué tienen las flores colombianas?
El éxito de las flores colombianas en el mundo se debe a la gran diversidad de especies y sub especies, según la Asociación colombiana de Exportadores de Flores (Asocolflores).


En temporadas altas y días conmemorativos la flor predilecta por los más de 97 países a los que Colombia exporta flores es la rosa. En días como San Valentín los extranjeros disfrutan de las cerca de 1400 especies diferentes de esta flor que existen en el país. En dicha celebración de origen estadounidense se exportan hasta 250.000 toneladas de flores, señala un informe de la Revista Dinero.


Cuando no hay fechas especiales o celebraciones conmemorativas el mercado de las flores sufre un tras pie importante económicamente hablando. Sin embargo, empresarios colombianos intentan remediarlo con la promoción de otras fechas especiales no tan comunes, con el uso de flores en escenarios distintos a los normalmente utilizados y con el impulso del mercado interno de la industria que tan solo es del 3%. Es importante aclarar que las flores de tipo exportación son poco comunes en el mercado colombiano y sus costos son excesivos, $80.000 la docena en comparación con las flores cultivadas y vendidas en cualquier esquina, plaza de mercado o cementerio del país cuyo valor oscila entre $3.000 y $7.000.


El mercado de las flores representa según la revista Dinero el 7% de la producción agropecuaria nacional, de allí que sea el 16% de la renta del sector agrícola colombiano. Además, no hay otro producto agrícola que cuente con mayor cantidad de hectáreas que la industria de las flores.


El suelo y su uso correcto son de vital importancia para el cultivo de las flores y es allí cuando Colombia gana una batalla importante con su competencia directa (Holanda, primer exportador de flores en el mundo) pues el hecho que en nuestro país no haya estaciones climáticas garantiza una producción constante y exitosa en cualquier mes del año.

El fenómeno del niño en las flores colombianas
Si bien el clima no es una amenaza latente en la producción de flores de tipo exportación de Colombia, meses como enero, febrero y marzo ponen en riesgo el normal desarrollo de la industria, puesto que el fenómeno del niño y su variación climática, según la Ingeniera Agroecológica Carolina Bustos, aumenta el nivel de plagas, que son controladas por los mismos floricultores y supervisadas por el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) quienes verifican que las flores cultivadas sean idóneas para la exportación.


Los floricultores preparan la tierra con meses de anticipación, lo hacen con compostaje, fertilizantes ecológicos y abonos para poder reutilizar el terreno en cuanto se termine cada cosecha. En el caso de San Valentín (febrero) los floricultores preparan la tierra desde el mes de noviembre para contar con el escenario idóneo para la germinación de sus flores.