Desde los albores de la humanidad, la oración ha sido producto de un “resorte antropológico” que impulsa al ser humano a buscar la trascendencia, independientemente de la religión, ya sea en el judaísmo, el islam o en las tradiciones politeístas de la India, existe en el ser humano una necesidad inherente de relacionarse con la divinidad o lo trascendente. Pero, ¿qué sucede cuando esa conexión espiritual abandona el silencio puramente contemplativo y se convierte en el cimiento de una revolución social?
En Colombia, la respuesta a esa interrogante podría estar a través del Siervo de Dios, el sacerdote eudista Rafael García Herreros. Para él, la profunda motivación espiritual y sus tiempos de oración no representaban un ejercicio de aislamiento del mundo, sino un compromiso que lo impulsaba a hacer algo concreto por el prójimo, “para preparar un Minuto de Dios en televisión le tomaba hasta tres horas”, comenta Hans Schuster en Renovacción Social Sostenible.
A partir de esta convicción, la oración dejó de ser abstracta y se transformó en la fuerza fundacional del barrio y la obra Minuto de Dios, la espiritualidad se convirtió, en la práctica, en un motor que moviliza la acción social y busca transformar las estructuras de la sociedad a través del amor.

La oración “encarnada”: dignidad y servicio
Esta visión transformadora tiene sus raíces en la influencia teológica de San Juan Eudes, centrada en el misterio de la encarnación de Cristo, bebiendo de esta fuente, el padre García Herreros entendió que la relación con Dios no podía quedarse en lo retórico o lo teórico, sino que debía aterrizar imperativamente en la vida práctica, a este ejercicio se le denomina “oración encarnada” y funciona bajo una premisa rotunda y exigente: amar al prójimo equivale exactamente a amar a Dios. Por lo tanto, el indicador más claro de ese amor es el servicio a los demás. Toda esta maquinaria espiritual tenía como objetivo central elevar la dignidad de las personas marginadas y vulnerables mediante la vivienda, la educación y la paz, persiguiendo siempre el ideal de que nadie se quedara sin servir.

Camino a los altares: el estado de la beatificación
Hoy, décadas después de haber iniciado su labor, la causa de beatificación del Padre García Herreros avanza en el Vaticano, encontrándose en su fase romana, sin embargo, la Iglesia ha sido clara en que este proceso necesita de un elemento que ningún tribunal puede producir: el fervor popular.
Para que la causa prospere, se requiere que la devoción se viva de manera activa, y para ello existen tres caminos concretos en esta etapa: conocer su vida como un acto de devoción, rezar la oración oficial promulgada por la Iglesia el 12 de junio de 2015, y reportar a la Santa Sede cualquier curación o milagro inexplicable logrado por su intercesión.
Para que el proceso de beatificación prospere, es indispensable documentar estas evidencias.
Quienes deseen explorar la historia completa de la causa, descargar la oración oficial o reportar un testimonio de intercesión, pueden hacerlo dirigiéndose al sitio web oficial del proceso: www.padrerafaelgarciaherreros.com.
Si quiere profundizar el día a día de las acciones de la Obra de El Minuto de Dios, escuche de lunes a viernes de 11 a 12 del día el programa de radio RenovAcción por Emisora Minuto de Dios 107.9 FM en Bogotá y UNIMINUTO Radio 1430 AM en Bogotá, también en UNIMINUTORadio.com.co








