En una reciente emisión del programa radial Renovación Social Sostenible, emitido por las emisoras de El Minuto de Dios, la conversación giró en torno a la conmemoración del Día Internacional de la Democracia. Durante el espacio, la mesa de trabajo destacó que el ejercicio democrático no se limita a un trámite electoral que ocurre cada cuatro años, sino que constituye una práctica cotidiana presente en las juntas de acción comunal, los consejos escolares y las decisiones comunitarias.

El programa contó con la participación de Gonzalo Ortiz, exprofesor universitario y magister en ciencias políticas, quien ofreció una mirada crítica sobre la evolución del concepto de la democracia a lo largo de la historia. Ortiz recordó que los modelos antiguos nacieron bajo parámetros muy reducidos y que, hoy en día, la sociedad enfrenta el reto de construir sistemas verdaderamente inclusivos y participativos. Como bien señaló el especialista durante su intervención:
“La democracia no solo es una forma de gobierno… es una forma de vida, es un ethos, es una cosmovisión, es una forma de vivir y de estar en el mundo. Yo no puedo hablar de democracia si no soy solidario, si no respeto al otro, si no reconozco al otro y no me reconozco en el otro. Si no acepto al diferente, si anulo al que piensa diferente a mí, entonces ¿de qué democracia estamos hablando?”
En su análisis, el académico subrayó que en países como Colombia se suele confundir la representación política con la verdadera participación ciudadana. A juicio del invitado, los ciudadanos entregan frecuentemente un “cheque en blanco” a sus gobernantes en lugar de involucrarse de manera activa en la toma de decisiones que afectan su día a día. Para Ortiz, “la democracia la construyo día a día, permanentemente en mi hogar”, destacando que la convivencia pacífica se fundamenta en escuchar las voces del entorno más cercano.
Durante la emisión también se abordó la historia nacional y los momentos en que el sistema institucional colombiano ha atravesado periodos de incertidumbre. Se discutieron episodios clave como los gobiernos de Gustavo Rojas Pinilla o las restricciones impuestas durante el Estatuto de Seguridad, eventos que demostraron la fragilidad del debate público cuando se reprime el pensamiento diferente o se limita la libre expresión de la juventud y la ciudadanía.
El diálogo concluyó con un llamado a fortalecer la información veraz y el pensamiento crítico como herramientas esenciales para salvaguardar las instituciones. Los periodistas y el invitado coincidieron en que sin medios rigurosos y sin una ciudadanía informada no es posible la deliberación real. Como se enfatizó al cierre del espacio, “cuando cada voz cuenta, la democracia cumple”, una premisa que invita a construir un país más justo desde el respeto mutuo y la participación activa.








